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La EU acusa a Philips y a otras firmas de formar un cártel de pantallas CRT
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Desde la Comisión Europea afirman que, presuntamente, con esta organización, habrían mantenido los precios altos de manera artificial a pesar del colapso de la demanda tras la aparición en el mercado de las pantallas planas.
La Comisión Europea ha acusado a los fabricantes de tubos de rayos catódicos de haber formado cárteles en los mercados para televisores y monitores de PC. Aunque la Comisión ha declinado dar nombres de las compañías supuestamente implicadas, lo cierto es que el fabricante de electrónica holandés Philips ha recibido una citación oficial de la Comisión, tal y como han explicado desde la propia compañía.
Estas acusaciones surgen tras una investigación de más de dos años que comenzó a partir de las quejas de clientes en 2007. Estas personas alegaban que Philips y otros cinco fabricantes se unieron para intentar evitar que los precios de las pantallas CRT cayeran cuando la demanda de este tipo de monitores prácticamente desapareció.
Los tubos de rayos catódicos se utilizan sobre todo en dos categorías de productos, por un lado, en los monitores para PC y, por otro, en televisiones. Ambas tecnologías se han visto ampliamente superadas por las pantallas de plasma y LCD utilizadas en los monitores planos y televisiones, aunque los CRT siguen fabricándose para su venta en países en desarrollo. Los otros fabricantes de CRT citados en estas quejas han sido LG Electronics, Chunghwa Picture Tubes, Matsushita, Samsung y Toshiba. La declaración de objeciones contra estos fabricantes surge cuatro meses después de que unos cargos similares se realizaran contra fabricantes de pantallas LCD.
Esta investigación ha estado coordinada por autoridades antimonopolio de Estados Unidos, Canadá y Japón. La mayoría de las investigaciones sobre cárteles formados por fabricantes de pantallas LCD empezaron a surgir en 2006, cuando Philips, Samsung y Sharp confirmaron que habían sido interrogados por las autoridades antimonopolio.
Ahora, la Comisión Europea está coordinando su última investigación con otras autoridades antimonopolio, entre las que se incluyen las de Japón. Es lo que ha explicado el portavoz de la misma, Jonathan Todd. Y es que, aunque el mercado de las pantallas CRT se ha hundido, es un producto que “sigue siendo muy utilizado en el sur y este de Europa, especialmente para televisiones”.
Por su parte, el portavoz de Philips, Joon Knapen, ha declarado que las pantallas CRT “siguen fabricándose para un par de mercados emergentes, pero los volúmenes producidos son muy pequeños”. Y también ha querido aclarar que las investigaciones sobre ambos cárteles no están relacionadas.
Philips estudiará la declaración de objeciones sobre el cártel CRT en detalle y ha querido matizar que la política de la compañía es “realizar negocios de acuerdo a la ley. Philips se toma estas investigaciones sobre posibles violaciones de leyes muy seriamente”. 
Lo cierto es que los cárteles no están sometidos a leyes criminales en Europa, mientras que en Estados Unidos y otros países sí lo están. En cualquier caso, son considerados una de las formas más serias de abuso antimonopolio en Europa y, bajo las leyes civiles, la Comisión puede multar a las compañías por cantidades que pueden alcanzar hasta el 10 por ciento de sus ventas anuales.
Lo que está claro es que es necesario tomar medidas para castigar a las empresas implicadas en este tipo de abusos comerciales, así como para “disuadir futuras actividades similares”.
Las compañías acusadas de pertenecer a estos cárteles tienen dos meses para enviar una respuesta por escrito a la declaración de objeciones. Además, deberán comparecer a una vista oral ante la división antimonopolio de la Comisión.
27/11/2009 Paula Bardera