En Internet existen servidores que se utilizan para relacionar los nombres de los lugares con las direcciones que estos tienen. De esta forma, cuando escribimos www.idg.es, nuestro servidor habitual se encarga de trasladar ese nombre a la dirección 213.229.145.66, sabiendo esta dirección, si un día los servidores DNS se han caído, podemos teclearla en nuestro navegador y conseguir así el acceso a la página web.
Cada proveedor de servicios IP suele tener sus propios servidores DNS, a los cuales nos conectamos al iniciar nuestra sesión a Internet. El uso de estos servidores, ralentiza el acceso a los lugares webs deseados, dado que entre medias de nuestra navegación, se produce una traducción constante de nombres de direcciones por códigos IP de las mismas. Cada proveedor de servicios trata de conseguir que sus servidores DNS seas lo más ágiles posibles, pero para todos ellos supone un gasto que no les queda más remedio que hacer y que directamente no les aporta ningún beneficio, por lo que puedes suponer, que los servidores DNS no están en las primeras posiciones de su lista de cosas en las que invertir.
OpenDNS se encarga de suministrar servidores DNS más rápidos generalmente, aunque no siempre, pero con mucha más protección que la mayoría de los servidores DNS que utilizamos de nuestros proveedores de servicios IP. No es complicado su uso, ya que ni siquiera tienes que instalar ningún software adicional, es gratis y te protege mientras navegas ya que contiene filtros anti-phisingademás de otros que te permiten realizar hasta cincuenta categorías diferentes para generar control parental.
Además, te permite obtener estadísticas, si lo deseas, de tu navegación y tráfico de tu red e intenta evitar que se produzcan problemas. Puedes generar tus propios términos para entrar en las webs más usuales, haciendo más cómodo así el acceso. Tiene sistemas de autocorrección por si al teclear cambias nombres o extensiones por error o desconocimiento y puede suministrarte ayuda sobre como cambiar la búsqueda, cuando no puedes acceder a un sitio por errores indeterminados.
Puedes cambiar tu acceso a los servidores DNS cambiando simplemente la dirección de estos.
Si esto te suena un poco a chino, no te preocupes ya que desde la propia web de OpenDNS te indican como hacerlo en los tres posibles casos que tienes. Si tienes un sólo ordenador, si tienes una pequeña red con salida a Internet a través de un router, como es la mayoría de los casos, o si es una red corporativa que utiliza sus propios servidores DNS.
En el primer caso ten en cuenta que puedes cambiar la dirección IP de tu ordenador sin que este tenga ningún problema por ello, ya que esto no significa romper el acceso y la dependencia que tienes con tu proveedor de servicios, simplemente vas a dejar de usar sus servidores DNS.
Para ello, ves a las propiedades de tu red y cambia en el protocolo TCP/IPv4 la dirección que tengas por estas dos: 208.67.222.222 y 208.67.220.220. Si no están activadas las DNS ni las direcciones IP y puerta de enlace, porque en ambas tienes activadas por defecto la opción obtener dirección automáticamente, puedes hacer que estas se activen pulsando la opción “Usar la siguiente dirección IP”. Una vez introducidas las direcciones DNS puedes volver a marcar la opción “obtener una dirección IP automáticamente”, dejando las direcciones DNS que antes hemos mencionado, introducidas manualmente. Si tienes varios ordenadores en casa y no quieres tocar el router, puedes hacer este mismo cambio a todos los ordenadores, con ello conseguirás que no usen las DNS que el router tiene por defecto.
A modo de prueba, puedes dejar unos ordenadores usando las DNS de tu proveedor y otros con las DNS de OpenDNS, de esta manera podrás comparar fácilmente si compensa este pequeño cambio o no. Si deseas cambiar todos los ordenadores y quieres usar el método más rápido, esto es, cambiar las direcciones DNS en tu propio router, en la web te indica paso a paso como hacerlo, con instrucciones personalizadas para 17 marcas diferentes de routers cada una de ellas con sus modelos más comunes, y un apartado general por si tu router no es ninguno de esos.
La última posibilidad que tienes es la de cambiar las DNS en tus propios servidores DNS si los tuvieras. Esta opción es la indicada para grandes redes corporativas. OpenDNS no exige el alta en ningún registro de usuarios, ni el pago de cuotas. Es completamente gratuita, aunque puedes darte de alta con tu nombre y dirección de correo para acceder a estadísticas y demás servicios. Esto supone lógicamente que te pones un poco en sus manos, ya que sabrán donde navegas y tus costumbres como usuario de Internet, pero de igual manera lo sabe tu actual proveedor, así que sólo debes elegir si realmente te importa mucho que lo sepan.