Si preguntásemos a todos los usuarios si están conformes con el monitor que tienen, seguramente todos nos dirían que podrían mejorar. Pero si les preguntásemos por el motivo, lo más probable, es que todos dijesen que el tamaño es la razón principal. Sin embargo, un monitor no tiene porqué ser mejor simplemente por ser más grande. Hay que tener en cuenta el uso que se va a hacer, por lo que además es necesario hablar de cuando es adecuado y cuando no un tipo determinado de monitor. Incluso a veces es adecuado usar más de un monitor para un solo ordenador. Si conoces las características y los parámetros que definen un buen monitor, sabrás elegir y no te dejarás llevar sólo por el tamaño. Conocer todas las características es el truco para acertar. ¿Sabrías elegir?
No olvides que muchas de estas especificaciones pueden depender de la tarjeta gráfica que tienes.
A continuación te contamos qué características debes tener en cuenta:
Tipo de monitor
Aunque cada vez es más difícil, hoy en día aún podemos conseguir pantallas de tubo, llamadas CRT. Esto se debe a que todavía existen cantidades de ellas almacenadas sin haber sido vendidas. Desde la aparición de las pantallas planas, las de tubo han caído en desuso y están completamente obsoletas, ya que además de la gran desventaja que supone el gran tamaño de las mismas, la radiación emitida por éstas es enorme en comparación con las planas. Nuestro consejo es que te olvides de las CRT a no ser que sea una auténtica ganga y que los monitores sean de una calidad excepcional, ya que aun así es posible que sea más interesante comprar pantallas planas, más fiables, menos dañinas, más pequeñas y cada vez más económicas.
Formato
Podemos utilizar el formato estándar 4:3 o el apaisado de 16:10. Esto depende del uso que vayamos a dar a la pantalla. Actualmente empieza a ser difícil comprar monitores 4:3 ya que el formato apaisado se está mostrando apto para la mayoría de las aplicaciones, por ello los fabricantes se están decantando por él, influenciados además por el uso masivo del ordenador para visualización de imágenes multimedia y video en las que las pantallas apaisadas dominan absolutamente el mercado.
Resolución
Las pantallas muestran la imagen gracias a la composición de una matriz de puntos. Estos puntos se denominan píxel y lógicamente a mayor número de píxeles, mayor resolución de pantalla y por lo tanto mayor calidad de imagen. La resolución viene dada por la combinación de píxeles anchoXalto, y ella a su vez depende de la proporción o formato de la pantalla. La resolución mínima que podemos tener en una pantalla es 640x480 y la máxima 3.840x2.400. Esto también viene a definir el tamaño de la pantalla en pulgadas, y está directamente relacionado, ya cuanto mayor tamaño de la superficie de la pantalla, mayor número de puntos es posible meter en ella.
Píxel pitch
Este parámetro viene a definir en un monitor de pantalla plana el espaciado entre puntos. Aunque esto se puede concretar mucho más ya que depende de la geometría de los mismos y otros factores como las subdivisiones. En general es conveniente saber que los puntos están dispuestos en la matriz y que cuanto menor sea su distancia mejor calidad de imagen. ¿Un valor aceptable? Actualmente valores por debajo de 0,28 mm para monitores de 19” o superior, ya se puede decir que tienen una calidad más que aceptable. Cuanto mayor tamaño tiene la pantalla este parámetro tiende a aumentar, ya que algunos fabricantes lo utilizan para “ganar” superficie. Si miras monitores de 22” o superiores con valores de 0,28 mm o inferiores, es bueno. Pero tampoco te comas mucho la cabeza con esto, ya que si quieres un monitor de un tamaño determinado, con una resolución determinada, al fabricante no le queda más remedio que haber afinado con el tamaño del punto y espaciado entre estos.
Contraste
El contraste es la diferencia de luminosidad con que se pueden llegar a representar cada uno de los píxeles o puntos de la pantalla. En este campo es donde los monitores CRT ganaban la partida a las pantallas planas. Sin embargo estas últimas han arrasado con valores muy superiores a los CRT. Una relación de contraste 500:1 ya supera a los CRT normales y hoy en día las planas de gama media ofrecen como valor normal o básico una relación de 1.000:1, muy bueno con relaciones 2.000 ó 3.000 a 1 y excelente con valores 5.000:1
Brillo
Este parámetro no suele ser uno de los más consultados o tenidos en cuenta a la hora de adquirir una pantalla y puede ser importante, ya que para lugares con mucha iluminación se requieren pantallas con valores altos de brillo para trabajar con ellas sin forzar la vista. Atención, porque aunque el monitor nos proporcione un gran brillo, debe estar regulado de manera que se distinga la pantalla sin esfuerzo, pero nunca por encima de este nivel.
El brillo se mide en candelas por metro cuadrado o nits, y cuanto mayor sea el valor mayor retroiluminación, es decir, mayor luz sale de la pantalla, por lo que la pantalla es apta en un mayor número situaciones extremas de luz.
Tiempo de respuesta
Cuando hay imágenes en movimiento, si un píxel cambia tarda un tiempo determinado, mientras se apaga y se enciende con la nueva información de color. Este es el tiempo de respuesta del píxel. Cuanto menor sea este tiempo menos tardan en representarse las imágenes en movimiento con la calidad adecuada para que no se produzcan imágenes “dobles” o aparezcan rastros. Así que compara estos valores con los monitores que vayas a elegir y busca el que tenga el menor.
Conexiones
Principalmente existen dos formas de conectar una pantalla a un ordenador: analógica (conector VGA) y digital (conector DVI). Dependiendo de cómo se conecte al ordenador, se puede conseguir mayor velocidad de representación y mayor calidad. Con el conector estándar la señal se pasa de digital a analógica y se envía al monitor, donde se realiza la conversión de nuevo a digital. Según sea la calidad de la tarjeta de video y del monitor, en este proceso de conversión se puede perder calidad y desde luego tiempo. Esto lo evitamos con la conexión DVI. Con ella, ahorramos el proceso de conversión ya que la señal va digital directamente al monitor, con lo que se gana calidad y tiempo. Por lo tanto, si necesitas calidad (vídeos, postproducción, etc.) es recomendable que tengas la posibilidad de conexión DVI, pero ojo, también debe tenerla tu tarjeta gráfica o no te servir&aacu