Los primeros ordenadores portátiles con el nuevo procesador Intel Core i3 empiezan a estar disponibles. Los nuevos chips, que llevan la arquitectura Nehalem hasta los portátiles se anunciaron el pasado mes de septiembre, pero no ha sido hasta enero de 2010 cuando Intel ha hecho el lanzamiento real y han empezado a presentarse los primeros modelos que los incorporan. De hecho aun son pocos los fabricantes que cuentan con referencias con este procesador en su catálogo. Probamos los siguientes ordenadores: Acer Aspire 5740G, Asus K52JR, HP Pavilion dv6-2150es, Samsung R580 y Toshiba Satellite A500-1EJ.
Los procesadores Intel Core i3 son la alternativa más económica de la nueva gama de chips de Intel, que se completa con los Core i5 y los Core i7. Actualmente Intel cuenta con dos referencias para esta gama: el Core i3-330M y el Core i3-350M. Ambos son chips de dos núcleos con tecnología Hyper Threading, por lo que pueden ejecutar hasta cuatro procesos simultáneos. También comparten la cantidad de memoria caché de nivel tres: 3MB, y el soporte de memoria DDR3 1066/800 MHz. Lo único que los diferencia es su velocidad de reloj, 2,13 GHz en el primero y 2,26 GHz en el segundo.
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Acer Aspire 5740G
Lo mejor: Económico
Lo peor: Conexiones |
Los Intel Core i3, junto con los nuevos i5, son los primeros procesadores fabricados con tecnología de 32 nanómetros (Clarkdale) y llevan integrado en el propio chip el controlador de memoria, de manera que se mejora el rendimiento en las transferencias de información entre el procesador y la RAM. Por último, frente a sus hermanos mayores, los i5 e i7, Intel ha prescindido en los i3 de la tecnología Turbo Boost, que permite elevar la frecuencia de trabajo cuando uno de los núcleos está inactivo, mejorando el rendimiento global.
Son, por tanto, procesadores que mejoran las prestaciones de la anterior gama Core 2 Duo, pero permitiendo diseñar equipos con un precio asequible que, en cualquier caso, estará determinado por el resto de componentes del portátil.
En los cinco ordenadores que hemos analizado, observamos como predomina el uso del i3 330M, frente al i3 350M que sólo ha sido instalado por Asus. La diferencia entre ambos modelos es mínima, pero quizás sí haya sido determinante para que consiga el mejor rendimiento en casi todas las pruebas de nuestro test WorldBench 6 Gold, y se alce con la mejor calificación de rendimiento, aunque por poca diferencia, apenas un 4 % mejor que los menos rápidos. De hecho, en siete de diez aplicaciones el Asus es ligeramente mejor que cualquiera de los demás y las otras tres se reparten entre distintos modelos.
A esta similitud de rendimiento también contribuye el hecho de que todos los portátiles comparten el chipset Intel HM55 Express e incorporan la misma cantidad de memoria: 4 GB, que el usuario puede ampliar hasta un máximo de ocho.
Sin embargo, el ordenador de Samsung no podrá aprovechar toda la memoria que tiene instalada, pues utiliza la versión de 32 bits de Windows (Home Premium en todos los equipos) que es incapaz de direccionar más de 3. El resto de los portátiles, con una edición de 64 bits sí que pueden manejar los 4 GB de memoria o los 8 que soportan los ordenadores como máximo.
Entre las características de este chipset se incluye una nueva interfaz de gráficos que permite mejorar el rendimiento, sonido integrado de alta definición, y un controlador SATA de 3 Gb/s. Pero la función más novedosa es la tecnología contra robos (Intel AT), que permite desactivar un ordenador y bloquear el acceso a los datos a distancia en caso de que haya sido sustraído o perdido, con lo que, al menos, se puede proteger la información confidencial.
Sin USB 3.0
El chipset de Intel permite disponer de hasta 12 puertos USB 2.0, de los que los fabricantes de los portátiles han utilizado entre tres y cuatro. En el caso de HP, Samsung y Toshiba, sólo se aprecian tres puertos, aunque existe un cuarto USB que comparte conector físico con el puerto eSATA. Esto permite aprovechar mejor el espacio disponible en el lateral del ordenador. Acer y Asus, han optado por no implementar ningún conector eSATA.
Aunque no está soportado por el chipset de Intel, se echa en falta la existencia de algún puerto USB 3.0, una conexión que no tardará en ser el estándar y cuya ausencia puede obligar a recurrir a incómodos adaptadores adicionales. Para ello podremos recurrir a tarjetas ExpressCard en los ordenadores de HP, Samsung y Toshiba (en el de Samsung sólo ExpressCard/34), pero no disponemos de esta opción en los de Acer y Asus, que nuevamente se quedan descolgados en sus opciones de ampliación.