Resulta evidente que Sony no pretende entrar en la guerra por el record al tablet más fino, pero posiblemente si ganaría el del diseño más original. En el Sony Tablet S, el fabricante ha optado por un curioso perfil inclinado que hace que, cogido en horizontal, el tablet sea más grueso por arriba (20,6 mm) que por abajo (10,1 mm). El objetivo es conseguir una forma ergonómica para que sus 598 gramos de peso se centren en la palma de la mano y parezca más ligero. Además, queda ligeramente inclinado al apoyarlo en la mesa, por lo que también resulta más cómodo para escribir y ver la pantalla en esta posición.
El Sony Tablet S tiene una pantalla de 9,4 pulgadas (brillante y con mucha tendencia a llenarse de huellas) con formato 16:10 y 1.280x800 píxeles de resolución, rodeada de un considerable marco negro que alberga la cámara de videoconferencia. En el lado izquierdo encontramos la salida de auriculares y una tapa que cubre un conector micro USB (que sirve tanto para conectarlo al ordenador, como para conectar almacenamiento al tablet) y una ranura para tarjetas SD/SDHC (de tamaño completo, no microSD) con las que ampliar sus 16 o 32 GB de memoria interna (según versión). El diseño y acabado de esta tapa es algo que no se corresponde con el estilo elegante del resto del dispositivo, pues mientras la tengamos abierta, colgará a un lado corriendo el riego de romperse, una tapa deslizante habría resultado mucho mejor.
Aunque el Tablet S cuenta con el conector microUSB para la conexión de datos, Sony no lo emplea para la carga de la batería. En su lugar emplea un voluminoso conector propietario (de diseño similar al clásico de sus móviles), que se conecta en la parte inferior, impidiendo que apoyemos de pie el tablet mientras se carga para, por ejemplo, ver una película. Para poder hacerlo, tendremos que recurrir a un soporte que el fabricante vende como accesorio (40 €), que nos permitirá mantenerlo conectado y usar el tablet a modo de marco de fotos. Además, el cargador es de los más grandes que hemos visto en tablets, y más similar a los de los netbooks.
A cambio de los inconvenientes de este gran cargador, lograremos cargar el tablet rápidamente, pues su tamaño se debe a que es más potente que los de los tablets de otros fabricantes. De hecho, frente a los 2,5W que podría proporcionar un puerto USB estándar, el cargador de Sony nos entrega algo más de 30 vatios.
El Sony Tablet S se fabrica en tres versiones: 16 GB, 32 GB y 32GB con conectividad 3G. El modelo 3G viene de serie con Android 3.2, mientras que las versiones sólo Wi-Fi usan la versión 3.1. No obstante, nada más encenderlo, nos avisó de que ya estaba disponible una actualización de sistema de 180 MB, que incluye Android 3.2 y soporte para Video Unlimited.
Gracias a Video Unlimited se tendrá acceso al videoclub online en el que se pueden alquilar y comprar películas, lo mismo que en el caso de la música hace Music Unlimited. Y es que Sony ha personalizado su tablet con acceso a los servicios de la casa, incluyendo los libros electrónicos de Sony Reader y la certificación PlayStation con la que tendremos acceso a los títulos de la popular consola. Además, gracias a la compatibilidad con DLNA, podremos ver los contenidos del tablet en un televisor de manera sencilla y sin cables. Incluso podremos controlar el televisor (o cualquier otro aparato con mando a distancia) desde el tablet, pues en el borde más grueso cuenta con un emisor de infrarrojos, y trae preinstalada una aplicación en la que podemos identificar los mandos de cada aparato para usar el Tablet S a modo de mando a distancia universal.
Por otra parte, Sony nos ofrece una selección de "aplicaciones recomendadas" en lo que vendría a ser un mercado de aplicaciones filtrado por el fabricante para seleccionar aquellas que considera más interesantes aunque, si lo deseamos, también tenemos acceso al Android Market completo.
Si optas por comprar el Tablet S en la tienda online, Sony te regala grabado de la frase que quieras en la parte posterior... lo mismo que hace Apple en el iPad 2.
En cuanto a su rendimiento, está equipado con un procesador Tegra 2 de doble núcleo y 1 GB de RAM, lo que le permite un excelente rendimiento, similar al de otros tablets que utilizan este procesador e incluso batiendo el record de todos los modelos que hemos probado en la prueba con AnTuTu, en la que consiguió alcanzar una cifra de 4.752, frente a los 4.416 del Asus Slider que, hasta ahora, marcaba nuestro record. No obstante en otros test, como An3DBenchXL el Slider sigue en cabeza con 29.366, quedando cerca el Sony Tablet S con sus 27.601 puntos.
En lo que no resulta especialmente destacable, sin ser malo, es en la batería, pues tan "sólo" logramos reproducir seis horas continuadas de vídeo, lo que resulta una autonomía más que suficiente, pero es superado por varios modelos.
Si comparamos los precios con los del iPad 2, encontramos una "curiosa" coincidencia, pues el precio de los modelos Wi-Fi, tanto de 16 GB (479 €), como de 32 GB (579 €) son idénticos a los del tablet de Apple con las mismas características. No obstante, si optamos por la versión 3G con 32 GB, ahorraremos 100 €, pues tiene un precio de 599 €, mientras que el iPad 2 cuesta 699 € con 32 GB y 599 € con 16 GB.