El N97 es el buque insignia de Nokia, su terminal más sofisticado y potente, en el que ha combinado de una excelente manera, un teclado QWERTY y una gran pantalla táctil que cada vez son más demandadas. Con el Nokia N97, el fabricante sigue la senda que ya marcó hace años con los Communicator, para crear un dispositivo que pretende situarse a medio camino entre un teléfono móvil y un ordenador portátil.
Probablemente Nokia sea el fabricante de teléfonos con más experiencia en la integración de teclados QWERTY en dispositivos compactos. La saga Communicator, principalmente empleada en el entorno profesional, tiene ya bastantes años a cuestas y varios modelos en su haber. Sin embargo, en el siglo XXI los usuarios demandan algo más, y demandan especialmente pantallas táctiles, como demuestran los resultados de las tres ediciones del Observatorio de Tendencias que realiza la propia Nokia.
Sin embargo, en este campo la experiencia del fabricante finlandés es mucho menor. El primer modelo se remonta al año 2005, con el lanzamiento del Nokia 7710 que montaba una pantalla de 3,5" y 640 x 320 píxeles y resultaba de manejo algo torpe comparado con los PDA de la época.
Más recientemente Nokia lanzó su segundo móvil táctil (primero para el mercado de consumo), el 5800 Xpress Music, que en los pocos minutos que tuve ocasión de probarlo, con motivo de su presentación, me dejo mucha mejor impresión.
Ahora esa nueva pantalla táctil del 5800 se incorpora a un terminal con teclado retráctil para formar una combinación realmente interesante por su buena integración y su cómodo manejo.
Pantalla táctil y teclado
Hacer un móvil con teclado QWERTY siempre supone pagar un precio en grosor y peso. En el Nokia N97 se ha resuelto bastante bien y, aunque es ciertamente voluminoso, a primera vista podría pasar perfectamente como un móvil normal. De hecho tiene exactamente el mismo grosor que un N81 que sólo tiene un teclado telefónico, aunque es algo más largo y ancho. Concretamente sus medidas son de 117,2 x 55,3 x 15,9 cm, con un peso de 150 g. Esto lo hace más fino y ligero que un HTC Touch Pro o un HTC Dream, que también tienen teclado y pantalla táctil, pero sin llegar a las cotas de los modelos que carecen del teclado QWERTY, como el HTC Hero o el iPhone, que se quedan en 135g.
A diferencia de otros terminales con teclado deslizante, el del Nokia N97 no se conforma con desplazarse en un eje, sino que inclina la pantalla 45 grados, de una manera que resulta realmente cómoda. En esta posición el terminal se puede dejar en la mesa para disfrutar de un vídeo cómodamente o se puede sujetar en las manos para teclear en una posición más natural. El sistema de apertura y cierre es cómodo y (al menos en apariencia) robusto, pudiendo incluso abrirse con sólo el gesto de un dedo. Además, el teléfono reconocerá cuando se encuentra abierto y cuando cerrado, pudiendo adaptar su aspecto y funciones. Por ejemplo, basta con abrir el teclado para que pase al modo de manos libres y la pantalla gire para mostrar el contenido en horizontal.
La pantalla tiene 3,5 pulgadas de diagonal en formato 16:9 y puede reproducir 16,7 millones de colores. Su resolución es de 640 x 360 píxeles ¡casi la misma que la del veterano 7710!, aunque haber aumentado la resolución hasta cifras de alta definición, probablemente obligaría a incrementar la potencia de proceso para mover los vídeos con soltura. Por otra parte, no le vendría mal este aumento de potencia, pues algunas veces se muestra algo perezoso.
Se trata de una pantalla de tipo resistivo, frente a la capacitiva empleada en el iPhone. Esto hace que sea necesario ejercer una mínima presión para interactuar con la interfaz, lo que incomoda a algunos usuarios. En cambio esta tecnología permite utilizar un puntero con aplicaciones de reconocimiento de escritura, algo que no es posible con las pantallas capacitivas. Además, tampoco es multitáctil ni utiliza tecnología AMOLED, lo que permitiría unos niveles fantásticos de contraste y color, con menor grosor, peso y consumo.
Pero a pesar de utilizar una pantalla pensada para poder emplear un puntero, y de incorporar un fantástico sistema de reconocimiento de escritura (funciona bien hasta escribiendo con el dedo), en el Nokia N97 no se ha reservado un espacio para integrar un puntero. A cambio se incluye uno, de apenas 5 cm, que se puede llevar colgado en el terminal. De hecho, todo el terminal está pensado para ser empleado directamente con el dedo o, en caso de necesidad, con el teclado.
Lo malo del dedo, es la inevitable suciedad, que pronto dejará la pantalla con una apariencia poco estética, como ocurre en cualquier terminal de este tipo. En este sentido habrá que esperar a comprobar que tal funciona el HTC Hero, en el que se ha anunciado un recubrimiento especial que evita la suciedad en la pantalla.
Un sensor de orientación configura el modo de presentación adecuado a la posición en que se use el terminal, mientras que el sensor de proximidad desactiva la pantalla cuando nos lo acercamos a la cara para hablar, evitando así pulsaciones accidentales.
En cuanto al teclado, tiene tres líneas y todas las teclas tienen doble función, activándose la segunda con una flecha azul en el lado derecho. Junto a ella encontramos la tecla Sym que se utiliza para introducir otros caracteres que no aparecen en el teclado. Curiosamente, al pulsarla obtendremos un teclado virtual en pantalla con estos caracteres, que modo que tampoco podemos decir que el Nokia N97 se pueda utilizar completamente desde el teclado. Si lo utilizas en la oscuridad, el sensor de luz lo detectará y activará una suave retroiluminación, que incluye un marco para el touchpad que se encue