La tecnología de retroiluminación por LED está revolucionando las pantallas TFT. No sólo consigue reducir el consumo y el grosor de los monitores, sino también aumentar su contraste hasta límites impensables hasta ahora. Además, es más respetuosa con el medioambiente no sólo por el menor consumo, sino porque se eliminan ciertos materiales contaminantes que se emplean en las tradicionales lámparas fluorescentes. Entre los monitores de Samsung, el máximo exponente de esta tecnología es el modelo SyncMaster XL2370.
Se trata de un monitor de 23 pulgadas de diagonal, que tiene un grosor de sólo 19 mm en la parte más estrecha (en el centro es más grueso para albergar los conectores y el soporte de la peana). Según el fabricante, el consumo es un 33% inferior al de otros monitores convencionales. En el XL2370, este consumo se concreta en 28 vatios en funcionamiento y menos de 1,3 en reposo. Si lo comparamos con otros productos similares de la misma firma pero con retroiluminación por lámparas fluorescentes (CCFL), encontramos cifras de 44 o 45 vatios, como en los modelos 2343BWX o 2333SW lo que supera incluso ese 33%. Sin embargo, carece de un interruptor de apagado completo que permita un consumo cero cuando no se esté usando. Un motivo para esta ausencia puede ser que la fuente de alimentación es externa.
El panel utiliza una hilera de diodos LED blancos que rodean la pantalla y un difusor colocado detrás de la matriz TFT se encarga de repartir la luz homogéneamente por toda la superficie. En la práctica la iluminación es menos homogénea de lo deseable. Probablemente no se apreciará mientras muestra imágenes, pero al poner todo el monitor en blanco vemos claramente como unas zonas tienen más luz que otras. Esto puede ser un inconveniente para aplicaciones en las que sea importante la fidelidad de reproducción, como el procesado de imágenes de cualquier tipo.
Esta distribución de los LED es la disposición habitual de la retroiluminación con esta tecnología. Sin embargo hay fabricantes que también emplean otro esquema más avanzado, en el que los LED se colocan en matrices, directamente detrás del TFT, lo que permite activar y desactivar a voluntad cada una de las matrices para aumentar aún más el contraste. Pero aunque Samsung no utilice este esquema, el contraste no se queda corto.
El XL2370 alcanza un ratio de 1.000:1 de contraste estático, pero llega a nada menos que 5.000.000:1 de contraste dinámico, lo que supone un buen incremento respecto al modelo P2370L que llegaba a 2.000.000:1. En cuanto al brillo ofrece 250 cd/m2, una cifra correcta que huye de excesos poco prácticos en el uso diario.
El Samsung XL2370 está diseñado para la alta definición, por ello ofrece la resolución característica de Full HD, es decir, 1920 x 1080 píxeles, que permitirá usarlo de este modo sin perdidas de calidad por reescalado de los píxeles, resultando así una pantalla muy adecuada para aplicaciones de vídeo. Además, su velocidad de refresco es de sólo dos milisegundos (G2G), evitando así estelas indeseadas en las escenas con movimiento.
Dispone de conexiones HDMI y DVI-I (se puede usar con una salida DVI o una VGA), además de salidas de audio (óptica y por cable), pues aunque carece de altavoces, puede hacer de puente para transmitir el sonido que entra por el cable HDMI. Un detalle que hay que tener en cuenta es que carece de anclajes VESA o de algún sistema para el montaje en pared, por lo que su única opción de funcionamiento es con su propia peana, que únicamente permite el movimiento de inclinación, pero no el ajuste en altura.
Precio:
Lo mejor:
- Bajo consumo
- Alto contraste
Lo peor:
Enlaces:
|
En cuanto al software, Samsung entrega dos aplicaciones para facilitar su manejo: MagicTune y MultiScreen. MagicTune, se puede utilizar para ajustar la pantalla desde el ordenador, sin tener que tocar su elegante botonera táctil, que se ilumina al rozarla con el dedo, permaneciendo invisible hasta entonces. Mediante este programa podremos acceder a varias preconfiguraciones y al modo de contraste dinámico, con el que se potencia el contraste. Y como usando MagicTune, ya no necesitaremos los pulsadores (sensores en realidad) del marco del monitor, se pueden reciclar para otros usos, configurándolos para que lancen la aplicación o página web que se quiera.
Por su parte, Multiscreen permite dividir la pantalla en zonas para que las ventanas se ajusten automáticamente de una forma sencilla. Es una utilidad muy de agradecer para trabajar con una pantalla de estas dimensiones, que se puede utilizar perfectamente, y con ventajas, en sustitución de dos monitores más pequeños.
En definitiva, con el XL2370 Samsung ha dado un gran paso en la mejora del contraste y, gracias a la tecnología LED, ha desarrollado una pantalla extremadamente fina y de bajo consumo. Es un monitor especialmente apropiado para el uso en aplicaciones de vídeo de alta definición, pero la homogeneidad de la iluminación, puede resultar contraproducente cuando se trata de editar más que de visionar.