La batería ha resultado ser el tema más polémico, en cuanto al hardware del HTC Dream se refiere, y es verdad que se hace corta su duración. Si bien se trata de un mal endémico en todos los PDA o smartphones, es de esperar que la tecnología consiga poco a poco conseguir una gran autonomía en un aparato de tan reducidas dimensiones, pero en la actualidad está claro que supone una limitación importante. Ello sumado a que los primeros días el uso del Dream suele ser más que abusivo, y también que las baterías de ion de litio necesitan de un cierto número de recargas completas antes de alcanzar su máxima capacidad, ha hecho a los usuarios del HTC Dream encontrar una gran frustración cuando se acababa la batería, dando la impresión (real) de que adolece de falta de capacidad en este sentido.
Para situarnos un poco en este tema vamos a citar una prueba que publicaron nuestros compañeros de PC World en Estados Unidos, donde todos los smartphones 3G salen mal parados, calificándose de “Questionably Adequate” la duración de su batería. Una forma empírica de medir esto sería utilizar con normalidad el terminal sin necesidad de cargarlo a lo largo de todo el día, para una vez llegamos a casa, ponerlo a cargar durante toda la noche y así sucesivamente. Es decir, psicológicamente afecta mucho tener que poner el teléfono en carga varias veces al día.
Como quiera que este problema es general, pero afecta con severidad al HTC Dream, hemos confeccionado una tabla de reglas a seguir para sacarle el máximo rendimiento a nuestras baterías de ion de litio.
Necesitan varios ciclos de carga/descarga para alcanzar su capacidad nominal. Es decir, cuando están nuevas rinden menos hasta pasado un tiempo.
No tienen efecto memoria, por lo tanto se pueden cargar cuantas veces se quiera sin importar su nivel de carga, ya que simplemente almacenan la energía que les inyectamos.
En realidad disminuye su vida útil si se descargan completamente muy a menudo, por eso es mejor cargarlas antes de que esto ocurra.
Aguantan bien las cargas rápidas sin disminuir por ello su vida útil, si bien son sensibles a la temperatura excesiva, por lo que llevan incluida una circuitería electrónica en su interior para regulación y protección.
Debido a esto, es necesario “calibrar” esta circuitería cada cierto tiempo, por lo que una vez al mes es bueno dejarlas agotar hasta que el equipo se apague para tenerlas luego cargando un número superior de horas.
También es esencial controlar de una manera racional el consumo. La operación principal en consumo no es la conversación telefónica, como se suele creer, sino el sistema HSDPA o 3G (no olvidemos que Steve Jobs descartó incluir el sistema 3G en la primera versión del iPhone debido a que su consumo disminuiría excesivamente su autonomía) por lo que es importante darle un uso inteligente si no queremos que nuestra batería desaparezca. Para ello hemos encontrado varias aplicaciones en el Android Market que permiten “apagar y encender” los diferentes dispositivos (3G, GPS, Bluetooth...etc) con un sencillo gesto, racionalizando así el uso de la batería.
En cualquier caso, y pasados unos días de inevitable uso abusivo, si la utilización es la normal, no deberíamos de tener demasiados problemas con la duración de la batería, mientras que para usos verdaderamente intensivos tenemos, al menos, la opción de llevar una batería de repuesto. Por ello los que usamos un HTC Dream no tendremos necesidad de desarrollar conceptos como “The Art of iPhone Battery Life”.
La cámara fotográfica
La cámara fotográfica incorporada en el HTC Dream, aunque es de 3,2 megapíxeles, no es más que una cámara normalita de cualquier teléfono móvil, con un sistema de autoenfoque que funciona aceptablemente. Su óptica no es ninguna maravilla y la aplicación que la maneja esta todavía muy cruda, por lo que en el G1 la cámara está aun por llegar, con aplicaciones que manejen más y mejor el harware, aunque el flash es algo de lo que siempre carecerá.
Los sistemas de posicionamiento: brújula, GPS, acelerómetro
El G1 dispone de unos recursos inmejorables para la utilización de sistemas de posicionamiento, navegación, y seguimiento. Para ello utiliza un GPS con una elevada sensibilidad y precisión, apoyándose también para obtener la situación en los datos que facilitan las estaciones bases de los operadores telefónicos.
En las pruebas que hemos efectuado, el sistema GPS que incorpora el HTC Dream es extremadamente sensible y rápido, sincronizando en igualdad de condiciones prácticamente igual que un clásico de los GPS de calidad: el Garmin GPS Map 60csx.
De la misma manera la brújula electrónica de este GPS se ha comparado en su funcionamiento con la que trae el G1, apreciándose un funcionamiento idéntico. Se trata de un sensor geomagnético de última generación que trabaja en los tres ejes, con el fin de que pueda utilizarse con cualquier posición del teléfono.
Para completar todo esto, también dispone de un sensor de movimiento o acelerómetro que, haciendo las funciones de un giroscopio, permite detectar los cambios de posición del terminal en su utilización más elemental, aunque puede utilizarse para otros menesteres.
La conectividad
En el apartado conectividad es donde el G1 obtiene merecidamente un sobresaliente. Realmente es su capacidad de conectarse con velocidades de hasta 7,5 Mbits/s vía GSM/WCDMA/GPRS/EDGE y hasta 54 Mbits/s vía Wi-Fi 802.11 b/g, y en la manera que elige en cualquier continente donde se encuentre el sistema apropiado y la conexión más rápida, lo que hace que el G1 pueda ser, en este terreno, una herramienta infalible.