Recientemente el fabricante Duracell ha empezado a anunciar un llamativo cargador para móviles denominado myGrid. El interés de este cargador es su novedoso diseño que consta de una funda especial para el móvil y de una superficie sobre la que hay que depositarlo para que se cargue.
Al igual que sucede con las fundas convencionales necesitamos una específica para nuestro modelo de móvil. Actualmente Duracell además de adaptadores para los dispositivos de otros fabricantes ofrece una funda para el iPod touch y otra para el iPhone 3G y 3GS. Aunque en Estados Unidos existe una funda para el iPhone 4 de momento no está disponible en el mercado español.
Las ventajas que Duracell anuncia para este dispositivo son su capacidad de cargar varios móviles a la vez, cada uno con su funda, y su seguridad, ya que puede ponerse la mano encima de la plancha, echarle agua o hacer un cortocircuito con unas llaves sin que se estropee ni se produzca ningún incendio. Esto nos indujo a pensar inicialmente que se trataba de un método de carga inductiva como el que utilizan muchos cepillos de dientes eléctricos y como el que tiene la Palm Pre; en el cargador hay una bobina por la que circula la electricidad y provoca un campo magnético que recibe otra bobina en el cepillo o en la Palm Pre y que provoca una corriente que carga la batería. Todo ello sin partes metálicas vistas.
Sin embargo no es este el sistema de Duracell myGrid. La base cuenta con una serie de tiras metálicas y en la parte trasera de la funda hay cuatro contactos con una posición y distancia tales que apoyemos como apoyemos el teléfono en la base, siempre hay dos contactos que tocan dos bandas distintas y se carga. La protección contra el agua, cortocircuitos, etc. se realiza con un circuito en la base que cuando detecta cualquiera de estas situaciones interrumpe la corriente eléctrica.
El funcionamiento del dispositivo es realmente sencillo, basta con deja en cualquier posición, pero boca arriba, el movil encima de la placa y empieza la carga inmediatamente y si tenemos varios es mucho más cómodo y limpio ya que podemos apoyar hasta cuatro dispositivos a la vez y no hay que tener que andar enchufando varios cables y creando el típico efecto espagueti.
El tiempo de carga es de aproximadamente dos horas para el iPhone 3G, tiempo que varía con el modelo a cargar y con la cantidad de móviles que coloquemos simultáneamente. Además la funda negra actúa de protector y su diseño sin ser de los más innovadores es discreto y agradable e incluye agujeros para la cámara, conector de auriculares, botón de encendido y botones de silencio y volumen.
Lo que no dispone, y es su mayor inconveniente, es de un conector de Dock o USB de prolongación. Algunos diseños de batería externa que se conectan al Dock disponen de una salida externa que permite conectar el iPhone al ordenador sin desconectar dicha batería. Este no es el caso de la funda myGrid y cada vez que queremos sincronizar tenemos que quitarla. Además su diseño es de goma dura, que agarra mejor el teléfono pero que hace bastante más difícil colocarla y retirarla que con la mayoría de fundas de silicona del mercado y que posiblemente –no hemos tenido tiempo de hacer una prueba a largo plazo– coja holgura con el tiempo.
Esta ausencia es posiblemente la que más nos retraiga de usar este cargador, que en el resto de los aspectos y sin ser revolucionario nos resultó atractivo de uso.