Entre los productos relacionados con la televisión, probablemente uno de los segmentos que mayor crecimiento va a experimentar en los próximos meses será el de los grabadores digitales y los extensores de mediacenters. Los primeros son la alternativa a los tradicionales vídeos, que sustituyen las cintas, o los discos ópticos, por discos duros. Aprovechándose de las características de la televisión digital pueden, además, ofrecer nuevas prestaciones que mejoran la experiencia del usuario que ve la TV en directo. Los segundos se encargan de conectar el televisor bien al ordenador o bien a la red local doméstica, dando acceso a toda la capacidad de almacenamiento de ésta y ofreciendo la posibilidad de reproducir en el TV cualquier contenido multimedia almacenado.
Archos TV+ es un producto en esta línea. Básicamente consiste en un grabador digital con un disco duro de 80 o 250 GB, con una conexión de red que permite acceder, ya sea por cable o de forma inalámbrica, no sólo al resto de la red local, sino también a Internet. La grabación se realiza en formato MPEG4 y con calidad DVD.
Probablemente la mayor carencia sea la ausencia de un sintonizador digital integrado, pero esto también le da una cierta flexibilidad para colocarlo en el sintonizador que queramos, ya sea el de TDT, el de satélite o cualquier otra fuente de vídeo. Incluso si contamos con varios dispositivos podremos encadenarlos y colocar el TV+ al final de la cadena, justo antes del televisor, para que pueda grabar el contenido de cualquiera de ellos.
En cualquier caso, puede conectarse únicamente a un televisor si éste tiene un euroconector que proporcione salida de señal (casi todos lo tienen) aunque en este caso sus funciones estarán reducidas, pues no podrá grabar más que el canal que se esté viendo, y no podrá hacer uso de la guía de programación, lo que a su vez. impedirá programar grabaciones.
Instalando el TV+
En la caja del equipo se incluye, además del propio TV+, un par de cables A/V, un adaptador de corriente y el mando a distancia. Para instalarlo basta con seguir las instrucciones de su guía rápida y luego las de la pantalla. Habrá que prestar atención para no confundir los cables (uno de ellos tiene un conector más que el otro), ni los conectores a utilizar. La única duda que puede haber es respecto a los dos conectores RCA rojos que tiene cada cable, uno para el componente rojo del vídeo y otro para el canal derecho del audio. Aunque no se advierte en la guía de instalación los cables están "casi" ordenados, de modo que si empezamos por los de vídeo el primer cable con conector rojo, corresponde a vídeo. Sin embargo al llegar a los de audio están invertidos, debiendo cruzarlos respecto al orden en que salen los cables.
Una vez conectado, el sistema arrancará y nos mostrará la pantalla de inicio donde podemos empezar a configurarlo siguiendo sus indicaciones.
Manejando el TV+
Cuando está apagado actúa como un puente, transmitiendo la señal de entrada directamente a la salida. Cuando lo encendemos nos mostrará una pantalla con una estructura de carpetas en la que podemos navegar con su mando a distancia.
El mando está diseñado para sujetarlo y manejarlo con ambas manos y, aunque para la navegación sólo es necesaria la derecha, por su forma no es tan cómodo de sujetar como cuando se usan ambas manos.
Contamos con accesos a las carpetas de vídeo, música y fotos archivadas en el disco duro del TV+. De este modo dispondremos de previsualizaciones de los vídeos (miniaturas con unos segundos de secuencia) e imágenes asociadas a la música, que además podremos seleccionar haciendo uso de las etiquetas ID3 para ordenar por autor, estilo, etc. En el caso de las fotos, la búsqueda se puede hacer por fecha o por álbum, disponiendo en ambos casos de una amplia visualización de miniaturas que facilita la localización de una foto en concreto.
Cuando el equipo lee un vídeo con un codec que no está soportado puede ocurrir que nos dé opción a comprar ese códec en línea (como el MPEG-2 para ver DVD), o que simplemente nos diga que es un formato no soportado, como nos sucedió con algunos vídeos grabados en un formato tan habitual como XviD.
Además, contamos un acceso a un explorador de archivos con el que podemos recorrer toda la estructura interna de carpetas y llegar a los mismos archivos que mediante los tres accesos ya comentados. La diferencia es que en este caso carecemos de las previsualizaciones y las comodidades que hemos descrito, aunque podemos acceder a los archivos compartidos que haya en la red local.
En realidad un acceso directo a la estructura de archivos en un dispositivo de este tipo no es completamente acertado. Si bien es cierto que muchos de sus usuarios pueden encontrar ventajas en ello, no lo es menos que el TV+ debería alejarse lo más posible de los hábitos de la informática y acercarse más al modo de funcionamiento de un electrodoméstico pensado para usuarios sin ningún conocimiento técnico, si quiere llegar al mayor número posible de usuarios. Una buena opción sería un acceso alternativo en modo avanzado, de modo que el usuario "normal" sólo pueda llegar a las funciones básicas, sin que el "avanzado" tenga que prescindir de otras posibilidades, como el explorador de archivos.
En la misma línea encontramos que para grabar una emisión en directo es necesario navegar por varios menús hasta poder iniciar la grabación y después seguir navegando para quitar la información sobreimpresionada en pantalla. Un simple botón ´REC´ en el mando a distancia permitiría acercar el Archos TV+ al uso al que los consumidores están habituados.
Servicios en línea
Por otra parte, para programar una grabación es preciso cumplir un paso más en la instalación del producto. Hay que |