Hace unos meses, Samsung lanzó el Galaxy Player 50, un reproductor que era al Galaxy S "casi" lo mismo que un iPod Touch a un iPhone, y hacemos esa salvedad del "casi", por su pantalla más reducida. Ahora Samsung da un salto al otro extremo y lanza el Galaxy Player S, en el que la pantalla ha crecido considerablemente hasta alcanzar las cinco pulgadas de diagonal (también hay una versión de cuatro pulgadas), lo que supera claramente a la de cualquiera de sus smartphones y a la de cualquier modelo de iPod. La pantalla es un modelo TFT de excelente calidad que ofrece 800x480 puntos de resolución y una respuesta táctil a la altura de los mejores dispositivos.
Los nuevos Samsung Galaxy Player S utilizan un procesador a 1 GHz y la versión 2.2 (Froyo) de Android, aunque ya se ha anunciado que podrán actualizarse a la 2.3 (Gingerbread). Cuentan con conectividad Wi-Fi (b/g/n), Bluetooth 3.0 y receptor GPS, por lo que sólo la ausencia de una tarjeta SIM los diferencia de un smartphone de última generación.
Estrictamente no deberíamos hablar de un reproductor multimedia (pues es mucho más que eso) ni de un pequeño tablet, sino de un MID (Mobile Internet Device), pero esta categoría resulta tan desconocida para la mayoría de usuarios, que será más fácil describir sus posibilidades si decimos que es idéntico a un tablet de pequeño tamaño, pero suficiente para la mayoría de aplicaciones que quieras usar, y más cómodo que una pantalla de 7" para muchas de ellas.
Con cinco pulgadas aun es lo suficientemente pequeño como para llevarlo en un bolsillo (aunque resulta incómodo llevarlo en el del pantalón) y, sin embargo, ofrece mejor visión de los vídeos (soporta alta definición a 720p con los codecs más habituales) que cualquier otro dispositivo que quepa en el bolsillo. Colocado en el salpicadero del coche se convierte en un buen GPS con Google Navigation, y sin tapar demasiado la carretera como podría ocurrir con un tablet de 7" o más. Y los libros electrónicos aún se pueden leer de forma suficientemente cómoda aunque, lógicamente, para este uso no tiene comparación con las pantallas mayores.
Si Apple presume de comunicaciones cara a cara con FaceTime, Samsung lo hace con Skype y Qlik, aunque, naturalmente, sólo podrás hacer uso de estas aplicaciones cuando tengas cobertura de una red Wi-Fi. Además cuenta con la suite ThinkFree Office preinstalada, que te dará acceso a los documentos de MS Office, y si necesitas más aplicaciones siempre puedes recurrir a Android Market y a Samsung Apps.
Pero hemos dicho que el Galaxy Player S era un reproductor multimedia y en ese aspecto también es mucho más que un simple reproductor. Además de mostrar video en alta definición y soportar el formato Flash, cuenta con la aplicación All Share, que nos va a permitir combinar el uso de este dispositivo con otras pantallas (normalmente de mayor tamaño) y sistemas de almacenamiento, que haya en la red para darnos una enorme versatilidad que nos permitirá reproducir el contenido del Galaxy Player en una pantalla grande, reproducir en el Galaxy Player, un archivo almacenado en otro lugar, o reproducir dicho archivo en una pantalla grande haciendo el Galaxy Player como intermediario. Y esto es aplicable tanto a vídeo como a fotos y a música.

Además el reproductor de audio que ha incorporado Samsung es uno de los más completos, con un buen ecualizador y hasta control de "pitch" (velocidad de reproducción) que hace uso de la tecnología SoundAlive para procesar el sonido.
Por último no podemos dejar de mencionar la ranura de memoria microSD, accesible directamente desde la parte superior, que complementa los 8 GB de almacenamiento interno. En cuanto a la cámara es un modelo de 3,2 megapíxeles con flash LED, además de la cámara frontal VGA para videollamadas.
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Rendimiento
Con su procesador de 1 GHz, el Samsung Galaxy Player S ofrece un buen rendimiento, con resultados en los benchmark similares a los de smartphones como el HTC Desire S, o el Samsung Galaxy S (en torno a 1.000 puntos en Quadrant Standar), pero lejos del más reciente Samsung Galaxy S II, que triplica esas cifras.
En cuanto a la batería, alcanzamos un nuevo record en nuestras pruebas, con casi nueve horas y media de reproducción continua de vídeo. Eso sí, una vez agotada, tarda casi lo mismo en volver a cargarse al 100%, aunque esto no debería ser un problema, pues lo normal es cargar el dispositivo siempre que tengamos ocasión, sin dejar que llegue a descargarse completamente salvo que sea imprescindible.
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