Japón se ve sometido a una intensa actividad sísmica que supera los 5.000 terremotos al año, al estar situada sobre dos placas tectónicas. Desde hace más de un siglo, los japoneses se han especializado en desarrollar infraestructuras y edificios resistentes a los movimientos telúricos. Sin embargo, la prevención hasta ahora era más bien pasiva, sobre todo en casa. La última aplicación de la domótica es un sistema capaz de predecir los terremotos con diez segundos de antelación.
Instantes vitales para ponerse a salvo, a la vez que el sistema da la alerta por los altavoces de la casa, y corta la luz y el agua de forma automática. Desarrollado por la Asociación de las Industrias de la Tecnología de la Información y Electrónica de Japón, el sistema recibe la información con la primera onda del terremoto en tiempo real a través de Internet procedente de alguno de los 5.000 sismógrafos repartidos por todo el archipiélago nipón. Después del seísmo sólo deja encendida la televisión, y cierra automáticamente las puertas para evitar robos.
Internet, disponible en el 60% de los hogares japoneses, abarata de forma considerable los costes de este sistema, que ya se ha instalado en algunas viviendas de la capital nipona por un precio de unos 700 ¤.
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