¿Has decidido adquirir una tarjeta gráfica mejor? ¿Vas a comprar un nuevo ordenador y no sabes que configuración se adapta mejor a tus necesidades? Seguramente estarás convencido de que una tarjeta gráfica debe tener cuanto más memoria mejor. Y es cierto, pero no es esto lo único que debes mirar.
Cada tarjeta gráfica ha sido concebida para un uso específico. De esta manera, según el uso que le vayas a dar, deberías comprar una u otra. Si el uso que vas a dar a tu ordenador es para juegos, te interesará que la tarjeta gráfica sea capaz de representar gráficos con gran velocidad. Sin embargo para usar el ordenador para navegar por Internet, escribir documentos y poco más, es decir, un uso mayormente ofimático, entonces podríamos asegurar que cualquier tarjeta gráfica cumplirá esos requisitos por muy poca memoria que tenga, incluso aunque tuviera menos memoria de la que disponen las tarjetas gráficas más básicas que se pueden comprar hoy en día. El caso opuesto, es decir, el uso que más recursos de tarjeta gráfica consume y requiere, es el CAD y el 3D. Se piensa de manera errónea que una tarjeta gráfica con un chip potente y mucha memoria, puede desempeñar cualquiera de las dos funciones y usarse para juegos y para diseño. Algunos diseñadores usan tarjetas específicas para juegos pero con una gran memoria, simplemente porque su coste es menor que el de una tarjeta gráfica específica para su trabajo. De esta manera pierden horas y horas esperando que la tarjeta acabe de mostrar el resultado fotográfico de su diseño (render) y además, cuando lo hace, nunca llega a realizarlo con la nitidez que lo puede hacer una tarjeta específica para 3D.
Así que antes de empezar a buscar por la tiendas y a preguntar precios, mi consejo es que medites bien sobre tus necesidades y luego, cuando tengas las ideas claras, salgas a por ella.
Si ya lo has pensado, ahora tienes que saber cuales son los parámetros que hacen a una tarjeta mejor que a otra. Por un lado, por supuesto es la cantidad de memoria, pero también es necesario prestarle atención al ancho de banda de memoria, la GPU (Graphics Procesing Unit), la velocidad de transferencia de datos y el bus de conexión.
¿Las vemos todas?
En cuanto a la memoria, debes conocer un par de detalles. No sólo es importante la cantidad. El tipo de memoria puede ser, en un momento dado, más importante y decisivo que la cantidad. Este es uno de los puntos que no se tiene en cuenta cuando se adquieren tarjetas gráficas y donde los fabricantes suelen apoyarse para conseguir sus ofertas. Según sea el tipo de memoria, esta funciona con una u otra frecuencia de reloj, y ello proporciona un ancho de banda para la transmisión de información, que a su vez influye, junto con la interface de memoria, en que la tarjeta llegue a tener mayor o menor velocidad de transmisión de datos. Los tipos existentes hasta ahora en el mercado son: DDR, DDR2, GDDR3 y GDDR4, que nos aportan anchos de banda con velocidades de transmisión de hasta 86 Gb/s. La que se utiliza normalmente es la DDR2 y GDDR3 en las tarjetas un poco más exigentes. GDDR4 proporciona el mayor ancho de banda pero su precio es todavía muy elevado, por lo que su uso todavía esta restringido al entorno profesional. Si vas a trabajar con video en tu ordenador te recomiendo GDDR3.
La velocidad de transferencia viene marcada como hemos dicho por el ancho de banda. Las velocidades de transmisión para una tarjeta de uso particular oscila entre los 6 y los 80 Gb por segundo a los que puede llegar una tarjeta de gama alta.
En cuanto al motor de gráficos, la GPU, vamos a hablar de las dos marcas principales; Nvidia y Ati. Estas dos empresas fabrican procesadores gráficos para los fabricantes de tarjetas autorizados por ellos y en ambos casos se pueden encontrar gamas de diferentes tipos de procesadores según el uso al que se destinen las tarjetas.
Como hemos dicho antes, se fabrican procesadores específicos para juegos, Ati tiene su gama Radeon para este uso y Nvidia tiene la gama GeForce. Para aplicaciones de diseño 3D, Ati incorpora su gama Fire y Nvidia su gama Quadro.
Por último el bus de conexión nos va a venir marcado por la placa base, ya que dependiendo de los que tenga esta, se va a poder conectar un tipo de tarjeta u otra. Los buses habituales son el PCI, el AGP y el PCIe. Si tu placa base es antigua seguramente te tendrás que conformar con tarjetas PCI o con tarjetas AGP, en ese caso intenta conseguir tarjetas AGP 8x que te darán un ancho de banda de hasta 2 Gb por segundo, tan sólo superado por las PCIe16 que llegan a los 3 Gb/s.