La nueva línea de productos Transmeta, cuyo nombre en clave es Crusoe y de la que hemos venido dado debida cuenta en PC World, comienza con el TM3120, un procesador diseñado para abastecer la nueva categoría emergente de productos como dispositivos de acceso a la Red de bajo precio. Por otro lado, y sin que a nadie haya podido sorprenderle, puesto que Linus Torvalds, el desarrollador de Linux es uno de sus empleados, Transmeta ha diseñado una versión para ordenadores portátiles de ese sistema operativo. Los primeros productos basados en Transmeta TM3120 tendrán una velocidad de alrededor de 400 MHz y estarán muy pronto en el mercado. De hecho, Diamond Multimedia de S3 planea lanzar los primeros productos de este tipo a mediados de este año.
Por su parte, el Transmeta a 700 MHz TM5400 se dirige a ordenadores portátiles muy ligeros y finos, con una vida de batería extraordinaria, algo que se consigue gracias a la radical aproximación al diseño de la CPU que consigue Transmeta.
El secreto del diseño
En lugar de diseñar un procesador como los Pentium III de Intel o los Athlon de AMD, que directamente ejecutan instrucciones x86, Transmeta creó un procesador con una instrucción de textos muy larga. Al tratarse de un procesador que es la mitad hardware y la mitad software, cuenta con un software que traduce las instrucciones x86 en el paquete de instrucciones VLIW del chip. Desde la perspectiva del usuario de PC, un chip de Transmeta es simplemente un procesador x86 que trabaja con las aplicaciones estándar actuales. Pero desde el punto de vista del diseñador y fabricante del procesador, esta aproximación tiene múltiples ventajas.
La complejidad del conjunto de instrucciones x86 se centra en el software, permitiendo que el chip pueda seguir siendo pequeño, lo que reduce tanto el coste como el consumo de energía. Este acercamiento también permite a Transmeta mejorar el paquete de instrucciones posteriormente, mientras que mantiene, al mismo tiempo, la compatibilidad con aplicaciones actuales.
La actualización o traducción de software no es una idea nueva, pero productos anteriores que lo intentaron tenían como desventaja un bajo rendimiento. Sin embargo, el diseño de Transmeta enfatiza la rapidez y la traducción eficiente del software. Es cierto que cierta velocidad sí se sacrifica, pero la compañía afirma que su procesador a 700 MHz ofrece un rendimiento tan bueno como un Pentium III a 500 MHz.
Transmeta afirma que sus procesadores consumirán solamente de 1 a 2 vatios, comparados con los 8 a 16 vatios de otros procesadores x86 para equipos móviles en la misma gama de rendimiento. A esto ayuda tanto el núcleo más sencillo del microprocesador, como el controlador DRAM integrado y la interfaz de bus PCI. Quizá como elemento más notable destaque la forma avanzada de gestión de energía que Transmeta llama LongRun. Esta tecnología reduce el voltaje necesario de energía y su frecuencia de reloj para ahorrar en consumo de energía, pero de una manera mucho más compleja y sofisticada que el sistema SpeedStep de Intel. LongRun, al contrario que SpeedStep, que sólo tiene dos modos de funcionamiento, elige dinámicamente entre 16 voltajes y niveles de velocidad diferentes.
El software que traduce las instrucciones x86 a las de Transmeta ayuda a determinar cuánto rendimiento es necesario.
Transmeta, al contrario que AMD, quiere competir con Intel en un segmento determinado del mercado, el de los equipos de gama baja, donde su tecnología representa una ventaja enorme, si todo sale bien, los primeros portátiles con procesadores Transmeta llegarán este otoño.
TRANSMETA
www.transmeta.com