Uno de los prototipos mostrados dentro de IFA es un sistema de control de gestos, que permite la interacción con una interface de TV a través de los movimientos realizados con la mano. Este sistema observa la persona que entra en su campo visual y, una vez identificada, busca su mano. Una vez que la mano es identificada, el usuario sólo tiene que cerrarla y mover el puño como si controlase un ratón. Un cursor sobre el interfaz de TV se mueve en la pantalla, de acuerdo con los movimientos realizados por el puño.
El prototipo de control de gesto da un paso más allá frente a los nuevos ordenadores portátiles Qosmio de Toshiba, los primeros productos en incluir algo de esta tecnología. Los notebooks incorporan una versión anterior del sistema, que permite la interacción limitada a través de los movimientos de la mano: Los usuarios cierran la mano y, con el puño, mueven un cursor sobre la pantalla mientras que, con el pulgar, activan el clik del ratón.
"La principal diferencia con el Qosmio es que la tecnología de seguimiento es más avanzada y presenta menos problemas”, afirma Kate Knill, responsable de tecnología de interacción en el laboratorio, sobre el prototipo de investigación. “También ofrece mejoras a la hora de elegir un solo usuario entre varios, sin confundirse con las manos de otras personas de la misma habitación”, puntualiza.
Hoy por hoy, Toshiba trabaja en garantizar que este sistema funcione en el mundo real, y lo concibe como un interfaz secundario a la TV, además del mando a distancia convencional.
Otro de los sistemas mostrados en el marco de IFA ha sido un sistema de reconocimiento de patrones basado en vídeo. Éste incorpora una cámara de vídeo sobre la pantalla de TV, que recoge las imágenes y las traduce a órdenes. En la demostración, se utilizaba una bandera alemana o británica para cambiar el idioma del vídeo que se está viendo en la TV.
Entre las aplicaciones futuras de esta tecnología, Toshiba contempla, por ejemplo, el diseño de un juego de aprendizaje para menores, en el que los niños tienen que encontrar la tarjeta correcta como respuesta a una pregunta hecha por la pantalla.
“El mismo sistema podría ser utilizado para identificar telespectadores y ofrecerles información personalizada, o, simplemente, encender el televisor en su canal favorito cuando entren en la habitación”, explica Knill.