La aplicación, llamada TheftGuard, se suministra como parte de un nuevo procesador desarrollado por Phoenix Technologies, fabricante de productos BIOS. Cuando un portátil equipado con TheftGuard es robado, el propietario recibe instrucciones desde el sitio web de TheftGuard. La siguiente vez que el ordenador perdido se conecta a Internet, TheftGuard se activa y deshabilita la máquina, borra su disco duro o transmite la información acerca de la localización física donde se ha originado la señal.
TheftGuard no es algo que los usuarios puedan añadir a su ordenador, sino que podría integrarse en el canal de consumidores si un fabricante de portátiles ofrece este sistema de seguridad como opción.
David Tractenberg, portavoz de Phoenix, afirma que “algo como TheftGuard puede ayudar a diferenciar un portátil de otro”. Phoenix ha dirigido este servicio a grandes compañías que deben proteger sus datos y sus eauipos. El coste depende del fabricante de hardware. En situaciones de compra en grandes cantidades el coste resultaría inverosímil, según afirma el portavoz de Phoenix.
“La pérdida de un equipo suele ser grave, pero en muchos casos lo más importante es la pérdida de los datos”, afirma Tomithy D. Eades, vicepresidente Señor de Phoenix. “limpiando el disco duro protegemos los datos de los propietarios del portátil”.
Eades espera que el logotipo de TheftGuard, que se situará en una parte visible del portátil detenga por si mismo los robos. Instalando el sistema de protección en el nivel de BIOS, el proceso estándar de reforma o reemplazo de discos duros no funcionaría. El equipo entonces podría ser usado sólo de forma virtual por terceras partes, a no ser que no se conectara a Internet. Además, la tecnología de este tipo de sistemas se encuentra fuera del alcance de los ladrones, ya que no es fácil saltárselo. “no hay mucha gente que pueda hacerlo”, afirma Eades, “de hecho muchos de los que pueden se encuentran trabajando para nosotros”.
www.phoenix.com