Durante los últimos meses, el porcentaje de e-mails comerciales no deseados recibidos ha crecido rápidamente en comparación con el tráfico corriente de correo electrónico. Una de los motivos fundamentales ha sido la apariencia del spam gráfico, que introduce la publicidad mediante gráficos. Para el profesor Tobias Scheffer de la Universidad de Humboldt en Berlín, “la clave en el problema del Spam gráfico es que la mayor parte de los filtros convencionales no lo detectan. Sólo examinan el componente textual de los e-mails, pero no alcanzan a evaluar los textos contenidos en un gráfico (principalmente archivos .GIF) “.
Scheffer, en colaboración con
Strato, ha desarrollado una nueva técnica llamada Fingerprinting, que proporciona protección ante este tipo de spam. Cada dibujo de una oleada de spam deja una huella o rastro por el que pueden ser identificados, de ahí el nombre. La técnica fingerprinting reconoce si mails masivos que son enviados de golpe tienen características similares, lo que supone un signo de que es spam.
Las correspondientes fingerprints pueden ser generadas a través de la distribución del color. Por ejemplo, en un spam de Viagra todos los gráficos o dibujos que contenga tendrán un cierto porcentaje de azul, en un determinado tono de ese color. Incuso la composición de los gráficos individuales o de su estructura a menudo revelan, un remitente común o un contenido idéntico en todos ellos.