
Los portátiles que incorporen el nuevo disco de SanDisk tendrán que añadir a su coste 600 dólares adicionales, según ha confirmado la compañía, y estarán disponibles durante esta primera mitad del año.
Samsung Electronics, fabricante de ordenadores y de memoria flash, anunció en mayo del año pasado que venderá portátiles con unidades de memoria flash con una capacidad similar, pero los cálculos de esta compañía situaban en 1.175 dólares extra el coste de añadir estos discos a los portátiles.
El lanzamiento de la unidad de SanDisk permitirá a otros fabricantes integrar estos discos en dispositivos más rápidos, con menor consumo eléctrico y más duraderos. Hasta ahora, las unidades flash de mayor capacidad tenían su principal mercado en las industrias militar, aeroespacial y de telecomunicaciones, que requieren sistemas que puedan operar bajo condiciones ambientales extremas. El descenso del precio de las memorias NAND flash ha permitido que estos discos sean viables en otras áreas, como la informática portátil.
A diferencia de los discos convencionales, que necesitan girar para buscar archivos, las unidades basadas en memoria flash no contienen partes móviles. La unidad de 32 GB, por ejemplo, es capaz de arrancar el nuevo sistema operativo Windows Vista de Microsoft en sólo 35 segundos, en comparación con los 55 segundos que necesita con un disco duro convencional, según SanDisk. También el acceso a los archivos es más rápido, con un tiempo medio de 0,12 milisegundos, frente a los 19 que necesitan las máquinas con un disco duro normal.
Otra ventaja de la memoria flash, según SanDisk, es su menor consumo eléctrico. El chip requiere 0,4 vatios para funcionar, frente a 1 vatio que necesitan la mayoría de los discos duros.
SanDisk ofrecerá la unidad en formato de 1,8 pulgadas a los fabricantes de equipos.