La estación de trabajo, denominada por SGI como Silicon Graphics Fuel, incorpora el procesador R14000A de MIPS, sistema gráfico 3D VPro para el sistema operativo IRIX de 64 bits y dotado de un ancho de banda basado en la familia 3000 Onyx de SGI, concretamente 3,2 GB por segundo y 1,6 GB por segundo para gráficos. La estación de trabajo dispone de una capacidad de canal dual para un área doble de pantalla con una única tarjeta gráfica de resoluciones de hasta 1.920 x 1.200 a 72 MHz en cada pantalla.
Esta estación de trabajo se complementa con otras estaciones de SGI, Octane2 y O2+, siendo además compatible con las actuales aplicaciones IRIX.
La oferta de SGI se complementa con dos sistemas de visualización denominados InfinityReality3 e InfinityPerformance. El primero de ellos se sirve de la arquitectura modular NUMAflex y es escalable hasta 32 CPU y dos pipes gráficos en una única configuración de rack. Entre otras características de este equipo cabe destacar el soporte de visualización de altas y múltiples resoluciones.
La versión Performance ofrece –según la propia compañía- más del doble de prestaciones gráficas interactivas que la competencia. De este modo, SGI afirma que este modelo alcanza prestaciones interactivas de hasta 283 millones de triángulos por segundo sostenidos y 7.700 millones de píxeles por segundo.
Los componentes gráficos de Reality3 y Performance son Vbrick, un módulo de 7 pulgadas con una capacidad de hasta 17,7 millones de triángulos por segundo y 484 megapíxeles por segundo; y el compositor de gráficos escalable de 3 pulgadas y media que combina la salida de dos o cuatro pipes Infinite Performance en una única secuencia de salida que, gracias a su secuencia de latencia cero, permite el equilibrio en tiempo real de la carga de gráficos para maximizar la interactividad de usuario.
La estación de trabajo FUEL V10 cuesta 14.885 euros, el Infinity Reality cuesta 150.053 euros y el Infinity Performance139.965,00 Euros.
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