Pressplay, que ofrece canciones de Sony, Universal y EMI, es el segundo servicio musical de pago lanzado con el respaldo de los cinco mayores sellos discográficos. La plataforma rival, MusicNet, constituida por EMI, Warner y BMG, vio la luz en diciembre. Pressplay estará disponible a través de afiliados como MP3.com, Roxio, Yahoo y MSN. Los usuarios que deseen suscribirse al servicio pueden descargar archivos MP3 y recibir streams de audio por una cantidad mensual de entre 10 y 25 dólares, en función del servicio contratado.
Uno de los principales inconvenientes de ambos servicios es que no ofrecen un catálogo de música que sea suficientemente representativo para atraer a los usuarios. Pero no es el principal problema al que se enfrentan. Tanto MusicNet como Pressplay están condenados al fracaso hasta que servicios gratuitos como Music City cierren sus puertas.
Napster, el sistema más recordado por los usuarios, fue en su día cancelado por un juez federal. Pero de inmediato surgieron clones para llenar el vació dejado por la compañía. Esto incitó a los sellos discográficos, editores de música y estudios cinematográficos a embarcarse en una guerra judicial contra servicios como KaZaA o Audiogalaxy que podría llevar a la bancarrota a las compañías que crearon las redes de intercambio. Si estos procesos judiciales, y todo apunta a ello, resultan favorables para la industria del disco, supondría, además de unas indemnizaciones de miles de millones de dólares, un serio aviso para todos aquellos servicios que pretenden convertirse en el nuevo Napster.
El problema para la industria del disco es que estos sitios web están desarrollados con una arquitectura diferente a Napster, que usaba un servidor central para guardar la huella de las canciones que los usuarios intercambiaban. Mientras que Napster podía cerrarse bloqueando los servidores centralizados, estas nuevas redes solo pueden ser inhabilitadas usuario por usuario.
www.pressplay.com