Napster ha anunciado planes para convertirse en un servicio de pago tan pronto como sea posible. Si bien sus responsables evitan nombrar la palabra "cuota", el nuevo servicio establecerá restricciones en torno a la manera en que los usuarios comparten archivos protegidos por derechos de autor, estableciendo una cantidad para compensar a la industria del disco y asegurar la calidad y la seguridad de los archivos compartidos.
Los responsables de Napster mantienen que un modelo que protege los derechos de autor puede convivir sin ningún tipo de problemas con una estructura de compartición de archivos peer-to-peer o de igual a igual(P2P). En opinión de Lee Black, director de desarrollo de Webnoize, para asegurar la protección de los derechos de autor, Napster deberá encontrar la forma de identificar el contenido de los archivos antes de ponerlos en Red, para posteriormente poder controlar a los usuarios que tienen estos archivos y las operaciones que realizan con ellos.
Para Malcolm Maclachlan, analista de medios en IDC, Napster debe establecer un nivel de gestión de derechos digitales en su red de P2P, lo que aseguraría que sólo se comparten los archivos de calidad. Para ello, el servicio de música online tendrá que usar algún tipo de servidor centralizado que suministre la música identificada a la red P2P.
En consecuencia, Napster acabará siendo una parte de un servicio más grande. En este sentido, la compañía ha estado trabajando con Digital World Services, subsidiaria de Bertelsmann, para crear una plataforma para la administración segura de archivos transferidos con estructura P2P.
Para Black, no es extraño que Napster quiera adelantar el lanzamiento de su servicio de suscripción. Si el servicio de música online cierra (como consecuencia de la decisión del tribunal de San Francisco) antes de que su nuevo servicio esté disponible, Napster vería disminuida en proporciones considerables su número de usuarios.
www.napster.com