Después de meses de hipótesis y rumores sobre la sentencia que podía dictar el juez Jackson o las conversaciones que mantenían los responsables de Microsoft con las autoridades federales de Estados Unidos, finalmente la incógnita se ha despejado.
Rotos los intentos de llegar a un acuerdo con el Departamento de Justicia, el juez Thomas Penfield Jackson ha hecho pública una sentencia que dictamina que Microsoft es culpable de vulnerar la ley antimonopolio por mantener su posición de dominio en el mercado de los sistemas operativos en base a “prácticas contrarias a la competencia”, intento de monopolizar el mercado de navegadores Web, y la “ilegal” introducción del navegador Explorer dentro del sistema operativo Windows.
Las reacciones no se han hecho esperar. Aunque hasta dentro de 60 días no se conocerá a qué se le va a condenar, desde Microsoft se han apresurado a anunciar que recurrirán el fallo del juez Jackson.
Un proceso largo
Esta sentencia viene precedida por la ruptura de las conversaciones entre Microsoft y las autoridades federales por las que intentaban encontrar una solución pactada. La intención de Microsoft ha sido, en todo momento, no separar Explorer de su sistema operativo Windows, una condición innegociable para las autoridades norteamericanas.
Desde ese momento, los analistas barajaron diversas posibilidades sobre la decisión del juez Jackson, especulaciones que quedaron ayer eclipsadas por la decisión de éste, que sentenció que Microsoft es culpable de violar las leyes antimonopolio, ya que se ha valido de su posición de dominio en el mercado de los sistemas operativos para introducir “ilegalmente” en él su navegador y perjudicar de esta forma a sus competidores. Concretamente el juez Thomas Penfield Jackson sentenciaba que Microsoft, en base a “prácticas contrarias a la competencia” ha intentado monopolizar el mercado de navegadores Web, violando dos secciones de la Ley, así como diferentes leyes antimonopolio en 19 estados de Norteamérica.
El “culebrón” continúa
A partir de este momento, la intención del gigante de la informática es llevar el caso ante la Corte de Apelaciones del Distrito de Columbia, donde tres jueces examinarán todos los elementos del proceso, según señaló Bill Neukon, vicepresidente ejecutivo de la compañía para aspectos legales.
El proceso de apelación podría llevar, según diversas fuentes, varios años, y no comenzará hasta que no haya una decisión firme sobre lo que deberá hacer Microsoft, algo para lo que todavía tendremos que esperar. Una de las posibilidades que se plantean es que la compañía se fragmente en las diferentes unidades de negocio que la forman, estableciendo límites en cómo podrá hacer negocios con sus partners y clientes en el futuro. A pesar de la extensa duración del proceso, parece que no va a alterar sus prácticas comerciales.
¿Y en las acciones bursátiles?
Aunque las acciones de Microsoft sufrieron un fuerte revés en bolsa a lo largo del día en espera del veredicto y el índice Nasdaq acusó enormemente la situación, desde fuentes de Microsoft se espera que la confusión financiera en torno al futuro de la compañía desaparezca, porque “todavía dispone de mucha fuerza”. Concretamente, el veredicto ha provocado bajadas históricas en las acciones de empresas de TI, siendo las de tecnología e Internet las más perjudicadas. En el caso de Microsoft, la compañía ha reducido su valor en 14 billones de pesetas (80.000 millones de PTA), aunque al conocerse ya la sentencia ha conseguido recuperarse en parte.
Primeros detalles de Windows 8 para dispositivos ARM Esta versión especial del sistema operativo, llamada WOA, podría incluir Office y supone un gran paso del proveedor de software en el mundo de la movilidad.
[10/02/2012]