Así, Corona, un conjunto de tecnología de streaming de audio y vídeo, básicamente reduce los fallos causados por la señal de buffer experimentadas en aplicaciones corrientes de streaming. "El resultado instantáneo del nuevo Windows Media creará nuevos intereses en la Red por parte de los usuarios, al disponer de una velocidad idéntica a la experimentada con un receptor de radio o de televisión", ha explicado Poole. Refiriéndose a Corona, Poole ha dicho que "cambiará viejos conceptos de Internet, convirtiendo la Red en algo verdaderamente provechoso". Corona por el momento se trata de un versión beta que Microsoft ya ha puesto a disposición de los desarrolladores. Windows Media Player ofrece una interface para redes, de modo que los administradores de una compañía pueden realizar cambios muy rápidamente sobre una lista, insertar mensajes y advertencias y, por supuesto, controlar los contenidos de streaming sin necesidad de intervenir en la visualización. Así, mientras los usuarios tienen los mismos controles para ejecutar Windows Media, Microsoft está utilizando un servidor para la arquitectura de Windows Media Services. La principal ventaja es que los usuarios reciben la mezcla de contenidos en un único archivo, eliminándose los posible errores de buffering que se pudieran ocasionar al reproducir el archivo.
Además, un compresor de datos denominado Windows Media Audio en Windows Media Services permite comprimir archivos tanto de audio como de vídeo, facilitando así a los usuarios de banda ancha la ejecución de programas con alta definición en vídeo y en audio de manera simultánea.
Las ventajas encontradas en esta versión beta incrementan hasta en un 20% las capacidades respecto a su modelo precedente. Los componentes adicionales de Corona se ofrecerán en sus versiones beta durante los primeros meses de 2002.
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