
La tecnología de protección anticopia de Microsoft, denominada Windows Product Activation, ha recibido numerosas críticas por parte de los usuarios que actualizan habitualmente los componentes de sus sistemas, ya que se sienten injustamente considerados “piratas”. Pero Microsoft afirma que habrán de realizarse varios cambios de componentes para que el sistema deba ser reactivado. Por ejemplo, si se cambia una tarjeta de red, se podrán cambiar hasta seis componentes más para que la tecnología anticopia requiera una reinstalación del sistema.
Además, todos estos cambios de componentes deben ocurrir en un período de cuatro meses para que el sistema requiera la reinstalación. Microsoft ha modificado el procedimiento para que el sistema de protección quede “limpio” cada 120 días. En teoría, se podría instalar Windows XP en un segundo PC cuatro meses después de haber activado el primero, y el identificador alfanumérico no quedaría afectado. Pero si la compañía se da cuenta de que se está utilizando la misma licencia en varias máquinas, sospechará de la existencia de actividades ilegales y “pondrá en marcha una investigación”, según portavoces de la compañía.
Los usuarios que adquieran nuevos PC con Windows XP preinstalado se verán menos afectados por esta política, ya que el sistema instalado de fábrica la identifica simplemente a través de su BIOS.
Además, la compañía ha puesto en marcha otro programa de licencias, denominado familiar, que permitirá a los usuarios que hayan comprado el sistema adquirir licencias adicionales más baratas. En realidad, el usuario lo que hará será comprar un código adicional, y lo podrá hacer a través de Internet. No obstante, este programa de licencias no se aplicará en España, según han confirmado fuentes de la compañía en nuestro país.
Tanto los descuentos de la licencia familiar adicional como los 120 días de plazo para los cambios parecen pequeñas concesiones a los usuarios que suelen usar una misma copia de Windows para actualizar varios PC.
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