La compañía Flexplay ha desarrollado un DVD igual al habitual en todo, salvo en que cuenta con una capa más de un compuesto químico que al entrar en contacto con el oxígeno se transforma paulatinamente hasta volverse opaco al cabo de 48 horas. Se trata de una evolución de los discos ez-D, una tecnología introducida por Flexplay en agosto de 2003, y que sigue experimentándose en el mercado norteamericano.
Mientras el DVD está empaquetado en su envoltorio original, el disco es normal. Cuando entra en contacto con el aire, la capa superficial y transparente hecha con compuestos químicos reacciona y se vuelve opaca al cabo de 48 horas, impidiendo que el lector de láser acceda a los datos del DVD.
Flexplay puede ajustar la vida del DVD utilizando una capa con mayor o menor composición química, de forma que puede aplicarse en el negocio del alquiler de películas. Flexplay estima que los costes por sobrepasar el periodo de alquiler de un DVD son mayores que realizar ese alquiler de películas utilizando DVD de “usar y tirar”.
La tecnología de Flexplay es propietaria, y su proceso de fabricación es el mismo que en el de un DVD convencional. Sólo se requiere sustituir la capa superficial del disco por una capa adhesiva tratada químicamente, y distribuirla en un envase hermético. La duración del disco sin abrir de su envoltorio es de un año.
El problema del reciclaje de estos discos de usar y tirar podría ser enorme, pero Flexplay ha llegado a un acuerdo con una empresa de reciclaje para poder reutilizar los discos cuando dejen de ser útiles.
Por el momento, estos DVD se distribuyen en fase de pruebas en algunos puntos de alquiler de películas de Estados Unidos.
www.flexplay.com