La tecnología de los libros electrónicos no deja de avanzar. En concreto y para finales de año, varios fabricantes lanzarán nuevos lectores de ebooks con una tecnología de pantalla sorprendente. La próxima generación de ereaders nos ofrecerá grandes innovaciones centradas en la capacidad de reproducir imágenes en color, en la visualización de contenidos en vídeo y en el desarrollo de dispositivos aún más ligeros que los actuales, con pantallas más flexibles (aunque todavía no podrán plegarse) y mucho más resistentes a golpes y caídas que sus predecesores.
Todas estas mejoras abrirán las puertas de una nueva era de contenidos para libros electrónicos: ya sean gráficos en color (pensemos en los libros de texto para niños) y contenidos en vídeo (idóneo para revistas o periódicos electrónicos). Además, los nuevos dispositivos tendrán una durabilidad muy superior a sus antecesores. No podemos olvidar que, por el momento, las pantallas LCD de nuestros smartphones o PC aún no están bien adaptadas para servir como sustitutas del papel, pues al estar retroiluminadas no se pueden leer durante mucho tiempo sin que fatiguen los ojos del usuario.
Las pantallas de E-Ink
La mayoría de los lectores de libros electrónicos que existen en el mercado utilizan unas pantallas denominadas de “papel electrónico” que son fabricadas por la compañía E-Ink (adquirida recientemente por la empresa taiwanesa Prime View Internacional, PVI). Los productos Vizplex de E-Ink se fabrican usando la electroforesis. En esta tecnología, pequeñas microcápsulas conteniendo partículas blancas y negras se suspenden en un fluido que queda sellado en el interior de una lámina de plástico que se lamina sobre un circuito electrónico.
Las partículas negras y blancas de esta tecnología responden de manera diferente a las cargas eléctricas negativas y positivas, de modo que la superficie de la pantalla mostrará blanco o negro dependiendo de cuales surjan y se hagan visibles.
Los fabricantes están aumentando sus esfuerzos para mejorar la experiencia de usuario gracias a tres conceptos básicos: el diseño, el peso y la pantalla. De entre las mejoras, destacamos su delgadez y su alta resolución, lo que permite obtener unas fuentes muy nítidas en un equipo tan fino y ligero. Además, las pantallas de E-Ink tienen un consumo energético bastante reducido, ya que no necesitan retroiluminación para visualizar el contenido, sino que funcionan con luz reflectante; es decir, que al igual que con el papel, necesitamos luz ambiental para poder ver la información de la pantalla. En concreto, un monitor de tinta electrónica gana contraste al ser iluminado por los rayos del sol, mientras que las pantallas LCD son poco legibles en estos entornos.
Existe otro motivo que explica por qué el “papel electrónico” consume menos energía que los LCD. El sistema de electroforesis nos proporciona pantallas biestables; es decir, que el sistema puede mantener una imagen sin la necesidad de estar encendido o apagado. Eso sí, sólo mantiene la última imagen que estábamos viendo justo antes de apagar el aparato. Es por eso que el consumo de la batería de estos lectores con pantallas de papel electrónico se mide según el número de páginas que puede ver el usuario.
Inconvenientes del papel electrónico
El principal defecto de esta tecnología es su elevado tiempo de respuesta; es decir, lo que tarda el dispositivo en cambiar el contenido de la imagen o en pasar de página. Además, se produce un ligero parpadeo siempre que se modifica la imagen. Este problema funcional suele ser una de las mayores quejas de los usuarios y se produce porque el tiempo de respuesta de la pantalla es de, por lo menos, unos 200 milisegundos, mientras que los monitores LCD tan sólo tardan unos dos milisegundos en cambiar el contenido de la imagen.
No obstante, continúa el debate sobre si los monitores LCD son más lentos a la hora de reproducir movimientos muy rápidos en vídeo, frente a los monitores de plasma u otras pantallas basadas en fósforo. Mientras tanto, la mayoría de los usuarios que utilizan e-readers se han adaptado al tiempo de respuesta prolongado, porque a efectos prácticos, el retraso no es tan largo si lo comparamos con el tiempo que se tarda en pasar las páginas de un libro físico. Obviamente, este tiempo de espera sí supone una desventaja si deseamos reproducir vídeo en nuestro dispositivo, por lo que a día de hoy, los libros electrónicos no sirven para reproducir imágenes en movimiento
Otro de los inconvenientes es la ausencia de color, que no se trata de un problema grave para los contenidos sólamente de texto. Pero esta limitación hace que una gran variedad de contenidos en color se escapen de las posibilidades del usuario, como revistas, libros infantiles, libros de texto ilustrados, y cualquier otro medio con fotografías