El caso sigue sin haberse establecido por completo, y el impacto, si es que se produce, sobre el diseño del sistema operativo podría ser determinante. El tribunal de apelaciones cedió el caso a un tribunal inferior el pasado 28 de junio, pero su decisión, la cual mantiene la conclusión de que Microsoft utilizó herramientas ilegales para mantener su estatus de monopolio, evitando algunas posibilidades interesantes a los usuarios finales.
Según el testimonio de un usuario final de Seattle, la compañía The Boeing, puso en marcha una norma en la contención del gobierno por la cual afirmaba que la integración dañaba la libre elección del consumidor. El tribunal de apelaciones afirmó que el código Internet Explorer que está por venir, así como el sistema operativo, es anticompetitivo.
Un trabajador de Boeing testificaba en 1998 que la compañía de aviones se había basado en el navegador de Netscape Communications como estándar, pero que la integración entre Internet Explorer y el sistema operativo no podía desactivarse. El soporte de los dos navegadores, por tanto, incrementa los costes.
En este momento, en que se requiere que Microsoft facilite a los fabricantes de PC la alusión de algunas aplicaciones de su sistema operativo o la adhesión de algunas otras, los usuarios finales podrán encontrar un sistema Windows más cercano a sus necesidades o a sus gustos.
www.microsoft.com