Mientras las ventas de microprocesadores siguen los patrones tradicionales de este periodo del año, las de memorias flash y dispositivos de comunicaciones se ajustan a las previsiones de Intel realizadas a comienzos del julio pese a que este sector no ha evolucionado positivamente durante el segundo trimestre. En este sentido, AMD, el mayor competidor de Intel, ha advertido que las ventas de sus memorias flash descenderán unos 100 millones de dólares (18.200 millones de pesetas) en este tercer trimestre, lo que supone una caída del 30% con respecto al segundo.
Sin embargo, el mercado de la conectividad que tampoco ha registrado buenos resultados es más difícil de predecir y los augurios de la compañía son más bien pesimistas.
Intel espera, asimismo, unas pérdidas netas de 90 millones de dólares (16.380 millones de pesetas) debido a ganancias menores de las esperadas en sus inversiones bursátiles.
Sony, optimista
Por su parte, Sony afirma que no tiene intención de recortar plantilla como han hecho recientemente algunos de sus competidores en el mercado de la electrónica de consumo (Toshiba y Fujitsu).
El fabricante nipón asegura poder resistir la negativa coyuntura actual sin despedir trabajadores, ya que en ejercicios pasados ha recortado costes y se ha desprendido de varias plantas de fabricación. Sony cuenta a nivel mundial con una plantilla de alrededor de 190.000.
Asimismo, la compañía no prevé pérdidas para el tercer trimestre del año debido, sobre todo, a las ventas de juegos para la PlayStation 2.
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