Los hoax son mensajes masivos que inundan nuestro buzón de correo electrónico con historias falsas que apelan a nuestra sensibilidad o desconocimiento y que se convierten en mensajes en cadena. Evitarlos es muy fácil. Sólo es necesario saber identificarlos o utilizar un programa anti-spam, que evita que entren en nuestra Bandeja de entrada.
Los hoax son historias falsas, inventadas, chismes, rumores e incluso bromas que cobran credibilidad y cierto protagonismo social gracias a los “inocentes” que se las creen y las difunden. Internet y el correo electrónico están haciendo la función de canal de difusión idóneo para estas historias, al igual que antes lo hacían el boca a boca y algunas publicaciones de prensa sensacionalista.
¿Quién no ha oído hablar de la historia de los “gatitos bonsái” o “gatos embotellados”? Esos pobres mininos que crecían dentro de una botella. Todos hemos recibido también alguna vez un mensaje pidiendo ayuda para encontrar a un “niño perdido” o se nos ha solicitado ayuda para una donación urgente. Todos hemos dudado también de la veracidad de mensajes que prometían que ganaríamos grandes sumas de dinero sólo por reenviar un mensaje, cobrar un cheque, mandar 10 dólares a través de Internet… ¿Cuántas veces le han pasado historias al amigo de un amigo de un compañero de trabajo? Todas son historias falsas, todas son hoax. Y su objetivo de difusión se consigue gracias a los miedos del ser humano y a su sensibilidad hacia ciertos hechos.
Un virus silencioso
Que consideremos a los hoax como virus es debido a su velocidad de propagación y a su total inutilidad. Es cierto que un mensaje hoax no es en su esencia peligroso, salvo cuando lo que reclama es que de alguna manera donemos o gastemos dinero. Sin embargo, la verdadera carga vírica de un hoax consiste en el denominado efecto “cadena”. Un hoax tiene como objetivo propagarse lo más rápidamente posible. Por ello, generalmente, suele apelar a la sensibilidad del receptor, a su ambición, a sus miedos, a su desconocimiento de la Red o simplemente al “inocente” que todos llevamos dentro. De este modo, un hoax no tiene prácticamente sentido si no finaliza con la clásica frase de “envía este mensaje a todas las personas que puedas”. Así, el mensaje consigue que un receptor se lo mande a otros y cada uno de éstos a otros tantos y así su multiplicación es exponencial y en poco tiempo consigue estar en cientos de miles de buzones de correo.
Además, muchos de ellos contienen textos de auténtica alarma (catástrofes, virus informáticos, posibilidad de perder el empleo, perder dinero o incluso la vida) que amenazan con lo que puede suceder si no reenvías el mensaje a tus contactos lo antes posible.
Cuestión de conciencia
¿Quiénes son los creadores de los hoax? Pues generalmente gente con ganas de divertirse haciendo creer a los demás historias inventadas y en algunos casos no exentas de hecho tragicómicos. En otros casos, más graves, son usuarios de Internet que quieren saturar algún servidor concreto y lo atacan de forma indirecta con este proceso. Pero generalmente, es una manera de conseguir direcciones de correo actualizadas para luego enviar mensajes comerciales.
Sin duda, las intenciones más peligrosas las tienen aquellos que buscan que les facilitemos nuestras claves bancarias o nuestro número de móvil. Hay que tener mucho cuidado con este punto, ya que nuestro banco jamás nos pedirá las claves a través de un correo electrónico. Un dato llamativo es que de cada 30.000 mensajes en los que se solicita la clave del banco o el envío de dinero, al menos una persona cae en la trampa. Y teniendo en cuenta la gran velocidad y número en que se propagan estos mensajes, significa que cientos de personas son estafadas cada día.
La importancia que un hoax sea capaz de adquirir depende únicamente de cada uno de nosotros. Por ello, la primera solución para evitarlos es concienciarnos de cómo suelen manifestarse para identificarlos y no reenviarlos nunca. Muchas personas envían estos mensajes en cadena dudando de si son ciertos o no, pero enviándolos “por si acaso”. Si recibimos un mensaje con estas características de parte de un amigo, lo mejor que podemos hacer es contestarle, informarle que se trata de un hoax y aconsejarle que no lo reenvíe más. Así, podemos cortarlos de raíz.
Más ayuda, también en Internet
En Internet podemos encontrar mucha información referente a cualquier hoax. De este modo, cuando recibimos un mensaje que solicita que sea reenviado a todos nuestros contactos y dudamos de la veracidad de la historia que nos cuenta, simplemente buscando en cualquier buscador el asunto del mensaje o algunas palabras clave, seguro que llegaremos a una página web que nos indicará si se trata o no de un hoax.
De hecho, en la página web
www.rompecadenas.com han recopilado múltiples hoax en diferentes apartados para que cualquier usuario de correo electrónico, temeroso pero consciente, realice cualquier tipo de consulta. Así, podremos encontrar hoax de alertas sobre virus incurables, mensajes de temática religiosa, cadenas de solidaridad, cadenas de la suerte, leyendas urbanas, métodos para hacerse millonario, regalos de grandes compañías o simplemente mensajes para tomar el pelo.
Cómo identificarlos rápidamente
Es muy fácil. Después de analizar una buena cantidad de mensajes hoax, todos tienen una serie de características comunes. En la mayoría de ocasiones estos mensajes no están firmados o quien los firma es un nombre que “suena” inventado. Generalmente aparecen en el asunto las palabras alerta, urgente, pásalo, reenvíalo, etc… Todos apelan a nuestros temores o a nuestra sensibilidad como “un niño necesita tu ayuda” o “si no lo envías se te borrará el disco duro”, incluso algunos amenazan de muerte. Otro detalle es que en la mayoría de casos estos mensajes contienen un gran número de errores ortográficos e incluso gramaticales.
Los Anti-spam son anti-hoax
Muchos de los programas antivirus que instalamos en nuestros ordenadores incluyen aplicaciones destinadas a evitar los mensajes spam en nuestro correo electrónico. De hecho, si utilizamos cualquiera de los más populares programas de correo como Outlook o Eudora, o los servidores de correo en Internet como Yahoo!, Hotmail o Gmail integran una aplicación con una carpeta especial destinada al spam. De esta manera, estos programas anti-spam pueden servir también como aplicaciones anti-hoax, identificando los mensajes en cadena y copiándolas en una carpeta especial o directamente impidiendo su recepción. Sin embargo, si quien nos envía uno de estos mensajes es un amigo, su dirección no figurará como desconocida y hay muchas posibilidades de que se nos “cuele” el mensaje. En el artículo se han recopilado algunos programas antivirus que integran “anti-hoax” y que pueden ser de mucha utilidad.
Programas Anti-HOAX
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McAfee SpamKiller 2005
Su aplicación SpamKiller es un adecuado programa para proteger los buzones de entrada del correo electrónico no deseado e inadecuado. Además, elimina nuestra dirección de correo electrónico de todas las listas de correo ba