El presidente y CEO de la compañía, Paul Otellini, afirmo el año pasado a los analistas financieros que Intel alcanzaría la velocidad de reloj de 4 GHz a finales de 2004. No hay ningún fallo de diseño o fabricación tras el retraso, según ha afirmado el portavoz de Intel Bill Kircos.
“En vista de la situación actual, hemos querido revisar las fechas de lanzamiento de nuestros productos y alargarlas lo máximo posible. Con el objetivo de conseguir el volumen que queremos alcanzar con el Pentium 4 a 4 GHz, hemos retrasado la fecha de lanzamiento al primer trimestre el próximo año”.
Intel históricamente ha sido conocido por su precisión en el diseño y en la fabricación de sus procesadores, pero durante el último año este papel no lo ha cumplido precisamente como otros años. Sus productos basados en tecnología de fabricación de 90 nanómetros, como el procesador Prescott para sobremesa y el modelo Dothan para equipos portátiles, no cumplieron las fechas de lanzamiento originales, al igual que ocurrió con el chipset Grantdale. La siguiente generación de Intel Centrino, llamada de momento Sonoma, ha sido retrasada después de que Intel identificara ciertos problemas de diseño en el chipset.
La última actuación de la empresa a nivel interno ha consistido en la promoción de un comunicado del CEO Craig Barret a los empleados, donde se promueven cambios en la forma de lanzar sus nuevos productos. En su opinión “la forma de trabajar del último año no es propia de Intel, y no es aceptable”. Probablemente en un futuro la compañía se muestre más conservadora a la hora de establecer sus fechas de lanzamiento, ya que no quiere que se vuelvan a producir nuevos retrasos en sus próximos lanzamientos.
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