Agatha Ruiz de la Prada le da la imagen a este marco fabricado por Ingo. Si la imagen no termina de ser de su agrado puede elegir otros modelos de la misma diseñadora, o bien con otros motivos.
Aunque por diseño es el más alegre, original y llamativo, por prestaciones técnicas se encuentra bastante limitado, de hecho no parece que sean esas características en las que el fabricante quiera centrar su producto, pues ni siquiera hemos podido encontrar qué resolución ofrece la pantalla. No obstante, comparando la imagen con la de otros marcos, previa ampliación, podemos deducir que se trata de un panel de 480 x 234 píxeles, como el de la mayoría de los modelos de siete pulgadas probados en esta comparativa.
Es el único modelo que sólo puede colocarse en posición horizontal y encima de una mesa, pues ni dispone de anclajes para la pared, ni su pie, integrado, puede girar. También es de los pocos modelos que no admiten tarjetas Compact Flash (y tampoco xD) ni dispositivos USB. Únicamente cuenta con una ranura que admite MMC, SD o Memory Stick. Si bien es cierto que las SD son las tarjetas más utilizadas actualmente, aún son muchos los modelos de cámaras réflex que utilizan CF.
En cuanto a las posibilidades de reproducción de archivos también encontramos más limitaciones que en la mayoría de equipos probados, pues sólo puede utilizarse para ver fotos, pero ni reproduce vídeo, ni tampoco audio. Eso sí, admite archivos en formato BMP, que es una característica que sólo comparte con el equipo de Transcend.
Para ver las fotos de una tarjeta únicamente disponemos del modo a pantalla completa, debiendo navegar por todas una a una cuando busquemos alguna en concreto. Si lo configuramos como presentación automática de todas las imágenes, se leerá el contenido de todas las carpetas que tenga la tarjeta.
Además de mostrar fotos, podemos optar por utilizarlo como reloj calendario, es una pena que en este modo muestre siempre la foto de un deportivo junto al mes, sin permitir que el usuario lo personalice con sus propias imágenes.
Donde sí destaca este modelo es en las posibilidades de ajuste del aspecto de la imagen, pues además del nivel de brillo permite ajustar el contraste, el tono, la saturación y la definición. Sin embargo la calidad de imagen no es tan buena como nos gustaría, pues pierde mucho detalle y se observa un ligero parpadeo.
Por otra parte, este marco resultó especialmente exigente con los archivos JPEG, no admitiendo muchos de los que usamos en las pruebas y con los que todos los demás marcos no tuvieron problemas, como los de una determinada cámara, o los grabados con Photoshop al mínimo de compresión.