Aunque se trata del modelo más económico de la gama iPod, no es éste el único aspecto que ha atraído a muchos usuarios, porque su pequeño tamaño, y su diseño redondeado con carcasa de aluminio, similar al nuevo iPod Nano, lo convierten en un objeto indudablemente atractivo.

En la caja encontramos el iPod Shuffle en sí con una capacidad de 1 GB (967 MB útiles), los auriculares, el manual y una pequeña base con un cable USB y un conector de jack de cuatro contactos, ya que este modelo no dispone de conector USB integrado como sí tenía el primer Shuffle, sino que el conector de auriculares multiplica sus funciones como cargador de batería e interfaz con el ordenador. Este cambio ha permitido reducir el tamaño y adoptar el nuevo formato del iPod pero a cambio obliga a llevar esta base encima cuando queramos realizar una de estas funciones o utilizar el iPod como disco duro, lo que representa un cierto inconveniente de transporte.
En la parte superior se encuentra el conector para auriculares y en la inferior dos pequeños interruptores, uno cambia entre modo de reproducción secuencial –todas las canciones se escuchan en la secuencia en que están guardadas o la que hayamos decidido– y aleatorio.

En el frontal hay un mando circular que incorporan los botones para saltar de canción, retroceder a la anterior, subir y bajar el volumen y parar y continuar la reproducción de la canción todo con botones convencionales, ya que a pesar de su semejanza con la rueda circular de los demás iPod, no se puede usar como en aquellos.
Además de estos mandos, dos diodos luminosos, uno en la parte superior y otro en la inferior se iluminan el verde y naranja respondiendo a la pulsación de estos botones y mostrando la carga de la batería.
Gestión
La gestión desde iTunes es limitada. Al seleccionarlo se muestra toda la lista de canciones que hemos cargado en él, pero no es posible desplegar el visualizador que muestra la música organizada por tema, autores y discos y si cargamos podcast en él, se convierten en canciones que se agrupan junto a todas las demás.
Tampoco es posible crear listas de reproducción en este dispositivo, pero la lista única de canciones se comporta como una lista de reproducción, ya que se puede arrastrar las canciones arriba y abajo para alterar el orden en que se escucharán en modo secuencial.
Aparte de poder copiar las canciones manualmente, en la parte inferior de iTunes aparece un botón de autorellenar, que permite que se carguen automáticamente en el dispositivo una lista de canciones que puede ser una lista de reproducción o bien de forma aleatoria.
También en iTunes, cuando se enchufa el iPod aparece una pestaña de ajustes que permite seleccionar que las canciones que se arrastren al iPod Shuffle se conviertan automáticamente al formato AAC de 128 Kbps, que según Apple proporciona la misma calidad que el tradicional formato MP3 a 192 Kbps, conversión que permitirá alcanzar las 240 canciones que según el fabricante puede llegar a contener el dispositivo, ya que en nuestras pruebas y sin utilizar este ajuste se logró un máximo de 155 piezas usando una mezcla de modos y velocidades de compresión.
También en este menú de ajustes aparece un mando para distribuir la capacidad del iPod entre canciones y el modo de disco duro, pero dicho límite sólo se aplica cuando estamos copiando canciones desde iTunes, ya que desde el Finder se pueden copiar archivos hasta llenar todo el espacio libre. Para usar el espacio de forma dinámica, lo más sencillo es activar el uso como disco duro y dejar el selector a la izquierda del todo, en “Más canciones”.
La última opción disponible en iTunes es nueva en esta versión de Shuffle y permite limitar con contraseña el volumen máximo de reproducción, para que algunos padres intenten evitar la sordera temprana de sus hijos.
Conclusión
Su tamaño es tan pequeño que puede llevarse en cualquier lado: en el cinturón, sujeto en la camisa, en el bolsillo de la misma camisa o del pantalón, etc. El volumen que proporciona es más que suficiente y los auriculares que incorpora son los nuevos que incluyen los otros iPod y que han mejorado sensiblemente la calidad del sonido.
Las posibilidades de manejo están limitadas a poder cambiar entre el modo secuencial que reproduce las canciones tal como se han ordenado en iTunes y el modo aleatorio, además de los botones para saltar a la siguiente canción y a la anterior.
La carencia de pantalla puede parecer a priori un inconveniente por no permitir seleccionar las canciones, pero la mayoría de los usuarios de iPod acaban utilizando el modo aleatorio y las opciones del aparato, incluyendo la posibilidad de cargar canciones aleatoriamente en iTunes cumplen espléndidamente esas necesidades.
La batería necesita cuatro horas para cargarse, y la duración continuada superó las once horas a un volumen mediano, muy cerca de las doce anunciadas por el fabricante.
En definitiva, el producto cumple espléndidamente los requisitos como reproductor de música que la mayoría de los usuarios utilizan normalmente.