AMD ha denunciado a Intel por abuso de posición dominante para ahogar a su competencia y mantener su predominio en el mercado de microprocesadores. La demanda ha sido presentada en el Tribunal de Distrito de Delaware. El centro de sus alegaciones es un informe recientemente presentado por la Comisión de Comercio Justo de Japón (JFTC) sobre las prácticas de negocio de Intel en ese país. En diversos lugares del documento de 48 páginas presentado por AMD se hace referencia a conclusiones de dicho informe, publicado tras once meses de investigación de la JFTC, que considera que Intel ha infringido las leyes antimonopolio de Japón. El informe relata que Intel ofreció a cinco grandes fabricantes de PC descuentos y devoluciones por usar sólo procesadores Intel, o por limitar al 10% el número de procesadores de sus competidores. Como resultado de esto, la cuota de mercado de Intel en Japón creció del 76% al 89% entre 2002 y 2003, según dicho documento.
Como respuesta, Intel emitió un comunicado afirmando su desacuerdo con estas conclusiones, pero finalmente aceptó el informe y prefirió no recurrir oficialmente estos datos. La queja antimonopolio de AMD presenta a Intel como un “matón” de la industria que utiliza una combinación de incentivos financieros y amenazas para que los clientes no compren procesadores de AMD.
En la demanda, AMD afirma que el fabricante de servidores de gama alta Supermicro, con sede en California, se vio obligado a trasladar al equipo de desarrollo de un nuevo servidor basado en el chip Opteron de AMD a otro edificio para evitar que Intel descubriera estos planes. Una vez lanzado, Supermicro limitó a 60 clientes su distribución y lo promocionó con un folleto marcado como “secreto y confidencial” en el que no se mencionaba el nombre de Supermicro. Una búsqueda de la palabra Opteron en la web de Supermicro da como resultado ningún documento encontrado.
La demanda de AMD también cita que en 2002 ofreció chips a HP para sus Evo, a lo que el fabricante respondió solicitando un fondo trimestral de 25 millones de dólares para compensarle de la posible reacción de Intel. Sin embargo, AMD optó por proporcionar a HP el primer millón de procesadores de forma gratuita. Cuando HP dio a conocer sus planes de lanzamiento de productos con chips AMD, Intel lo calificó de “10 en la escala Richter” y HP finalmente sólo usó 160.000 procesadores gratis de AMD.
También se afirma que Intel ofreció dinero para persuadir a los fabricantes de que no hicieran negocios con AMD, como por ejemplo a Gateway. También se menciona a Compaq Computer, adquirida por HP en 2001. En la demanda, AMD alega que Intel retuvo los chips de servidor para Compaq como venganza por haber hecho negocios con AMD. Como resultado, el CEO de Compaq en aquel momento, Michael Capellas, contó a un ejecutivo de AMD que dejaba de comprarle chips porque “tengo una pistola apuntándome a la cabeza”.
En septiembre de 2003, el anterior CEO de Intel, Craig Barret –ahora presidente de la compañía- supuestamente pagó una visita al presidente de Acer, Stan Shih, y a otros ejecutivos senior de la firma taiwanesa donde le amenazó con “severas consecuencias” si apoyaban públicamente el lanzamiento del procesador Athlon64 de AMD. Acer decidió no participar en el lanzamiento y retrasó sus PC basados en el Athlon64.
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