
El previsible éxito de este dispositivo, según el responsable de ventas de Wall Display, Ignacio Aladueña, radica en que "hasta ahora, cada empresa, tiene en la misma habitación numerosos dispositivos necesarios para realizar presentaciones. Con Wall Display, se concentra todo en uno, con el consiguiente ahorro de espacio". Para 3M, la importancia de Wall Display es que reúne todas las necesidades de las empresas en un único aparato. Wall Display consta de una pantalla plana de 60 pulgadas donde se puede proyectar una presentación realizada en Power Point desde un PC o notebook. La imagen se proyecta desde un brazo articulado –flanqueado por dos altavoces- situado en la parte superior. La ventaja de este brazo es que la imagen se visualiza siempre encuadrada y enfocada. Wall Display también permite funcionar como una pizarra digital, donde es posible escribir gracias a un periférico similar a un lápiz óptico así como capturar imágenes. Con éste, "los trazos que se realicen, se visualizarán al mismo tiempo en el PC y podrán ser almacenados desde el ordenador", ha explicado Aladueña. Igualmente, el usuario puede modificar la información que aparece en la pantalla de modo que los asistentes pueden asistir al momento a los cambios que se realicen.
Wall Display es conectable a infinidad de periféricos como DVD, vídeo, PDA, impresoras, ordenadores, etc. Entre los periféricos que se pueden conectar a Wall Display figura una cámara de vídeo con la que se puede realizar videoconferencia.
Con un peso de 32 kilogramos, 3M añade con el producto un soporte para aquellos usuarios que no quieran condenar el dispositivo a una única ubicación. Además, para mayor comodidad, hay un mando a distancia con el que los usuarios pueden pasar de una a otra función rápidamente.
3M ha lanzado dos modelos de Wall Display. Bajo la misma denominación, la única diferencia es la integración de pizarra interactiva. De modo que Wall Display cuesta 14.000 euros y el modelo que no la incorpora cuesta 12.000 euros.
www.3mwalldisplay.com