Mientras Vista llega a nuestro mercado, aquí te ofrecemos veinte trucos para mantener tu sistema Windows XP como el primer día.
El nuevo sistema operativo Windows Vista está casi aquí, pero ¿realmente lo necesitas? Si crees que todavía no ha llegado el momento de invertir en un nuevo sistema operativo, o si tu hardware no cumple los estándares de Vista, te compensará seguir un plan de mantenimiento y una revisión periódica para que tu XP siga funcionando en los próximos años sin problemas. De hecho, con unos pocos retoques verás que merece más la pena mantener XP que convertirse en un usuario pionero de Vista.
Estos 20 trucos te ayudarán a mantener tu sistema limpio y fresco, ajustando su rendimiento, reduciendo algunos de sus inconvenientes y preparando el viejo sistema (ya tiene seis años) para correr las aplicaciones más recientes, como los programas multimedia y las redes inalámbricas.
Truco 1: Salta del vagón de las actualizaciones
Si constantemente te actualizas a las últimas versiones de tus aplicaciones sin actualizar también tu hardware y tu versión de Windows, tu sistema parecerá más viejo y decrépito que nunca. En lugar de caer en las redes de las últimas versiones de todo, quédate con las versiones de tus programas favoritos que sabes que funcionan perfectamente con tu sistema.
Siguiendo este razonamiento, desactiva las características de actualización automática que tienen la mayoría de aplicaciones (excepto las del antivirus, cortafuegos y las herramientas antispyware). Un ejemplo es Adobe Reader, que tarda más en abrir un archivo que nunca. Para bloquear las actualizaciones automáticas en Adobe Reader 7 selecciona la opción correspondiente en el cuadro de diálogo Preferencias que encontrarás en el menú Editar. ¿Por qué tienen que decidir los demás cuándo actualizarte o si necesitas una nueva característica? Mejor visita la web del fabricante y descarga las actualizaciones que realmente quieres de forma manual.

Cada producto sigue un método diferente para verificar si hay actualizaciones, así que tendrás que revisar la documentación correspondiente. También sirve de mucho una herramienta como Startup Control Panel para ayudarte a eliminar el software que se ejecuta en segundo plano y constantemente busca actualizaciones.
Truco 2: Cambia cuando lo necesites
Windows asigna una parte del espacio del disco duro al cometido de memoria virtual para complementar la RAM de nuestro sistema. El sistema asigna un espacio de memoria virtual a todos los procesos y esa memoria virtual es utilizada incluso cuando todavía queda RAM disponible. Acceder al disco duro es siempre más lento que usar la RAM, así que si tu sistema tiene memoria suficiente puedes mejorar el rendimiento diciéndole a Windows que no use la memoria virtual (llamada pagefile) hasta que haya utilizado toda la RAM disponible. ¿Qué cantidad de memoria es suficiente? Eso depende del número y tipo de aplicaciones que sueles ejecutar en tu sistema... pero desde luego no hagas este ajuste a menos que tu PC tenga 1 GB de RAM.
Para que Windows use la memoria virtual sólo como último recursos hay que editar el registro del sistema. Y como al cambiar el registro puede pasar cualquier cosa, primero hay que hacer una copia de seguridad. (Nota: Microsoft no recomienda eliminar la memoria virtual).

Una vez tengas lista la copia de seguridad del Registro, selecciona Inicio > Ejecutar > escribe regedit y pulsa
. En el panel de la izquierda navega hasta la entrada HKEY_LOCAL_MACHINE\SYSTEM\CurrentControlSet\
Control\Session Manager\Memory Management. Haz doble clic en el icono de Disable,Paging,Executive de la parte derecha de la ventana. Cambia el valor ‘0’ por ‘1’ en el cuadro de valor y pulsa OK. Después reinicia tu ordenador.
Truco 3: apúntate al NTFS
Si sigues aferrado al antiguo formato de disco duro FAT32 es hora de cambiar a NTFS. Además de ser más rápido y más seguro, también te ofrece características de encriptación, compresión de discos y carpetas, entre otras funcionalidades. La única razón de continuar usando FAT o FAT32 es que necesites acceder a tu disco desde DOS o Windows 98.
No te preocupes, puedes pasar a NTFS sin reformatear el disco duro y reinstalar todas las aplicaciones y datos. Simplemente haz clic en Inicio > Ejecutar y teclea cmd.exe. Pulsa y se abrirá una ventana de comando. Teclea convert seguido de un espacio, la letra de la unidad, dos puntos, espacio y finalmente /fs:ntfs. Es decir: convert c: /fs:ntfs si quieres convertir tu unidad C: al formato NTFS.
Truco 4: reinicia las prioridades de Restaurar sistema
Restaurar sistema te puede salvar la vida muchas veces, así que hay que reservar tanto disco duro como se pueda para los puntos de restauración. Para ajustar la cantidad de disco dedicada a la restauración del sistema haz clic derecho en Mi PC en el Explorador o en el Escritorio y selecciona Propiedades. Haz clic en la pestaña Restaurar sistema y selecciona la unidad cuyos parámetros quieras cambiar. Desliza el control hasta el nivel deseado y acepta dos veces.
Truco 5: reorganiza los archivos del Sistema
Algunos archivos –los puntos de restauración del sistema, por ejemplo- deben almacenarse en la unidad donde esté Windows, pero si tienen múltiples discos duros o particiones puedes liberar espacio moviendo los archivos de otros sistemas a otro sitio.
Truco 6: sacrifica la hibernación
Cuando usas la característica de hibernación de Windows para arrancar más rápido, el sistema pone todo lo que tiene en la RAM en un único archivo oculto llamado ‘hiberbil.sys’. Este archivo tiene casi el mismo tamaño que la RAM. Igual que los puntos de restauración del sistema, el archivo de hibernación debe estar en la misma unidad que Windows. Si te quedas sin espacio en la unidad Windows y no utilizas la característica de hibernación (o no es demasiado útil para ti) puedes ahorrar gran cantidad de espacio en disco deshabilitándola y, por tanto, borrando el archivo hiberfil.sys: pincha en Inicio > Ejecutar > teclea ‘powercfg.cpl’ y pulsa Enter. Haz clic en la pestaña Hibernación y desactiva la casilla correspondiente. Haz clic en OK.
Truco 7: pon orden
La forma más fácil de mantener tus discos libres de basura es utilizar la herramienta Liberador de espacio en disco para hacer limpieza de archivos antiguos o no deseados.
Truco 8: haz limpieza a fondo
Lamentablemente al Liberador de espacio en disco se le pasan por alto ciertos archivos temporales. Pero podemos resolverlo con un pequeño archivo batch. Abre el Bloc de notas o tu editor de textos favorito y teclea del /s /q C:\Documents and Settings\Username\Configuracion local\Temp\*.* sustituyendo Username por el nombre de la cuenta de usuario y cambiando la letra de la unidad si tu sistema no está en C. Guarda el archivo con un nombre del tipo deltemp.bat (asegúrate de usar la extensión .bat) y guárdalo con los demás archivos batch (si no tienes más, el Escritorio o cualquier otra carpeta de fácil acceso serán adecuado). Después añade el archivo a tu carpeta de Inicio (Inicio > Todos los programas > Inicio) para que borre los archivos cada vez que accedas a Windows.
Truco 9: limpia el backup
Asegúrate de comprobar las opciones avanzadas del Liberador de es