Foxconn, que saltó a los titulares tras los suicidios de varios de sus empleados, está siendo investigada actualmente por la Fair Labor Association (Asociación de Justicia Laboral) por iniciativa de la propia Apple, en respuesta a las críticas recibidas con respecto a las condiciones laborales de los empleados de los proveedores de Apple.
Aunque se trata de uno de los mayores fabricantes del mundo de componentes electrónicos para muchas marcas internacionales, es su trabajo para Apple el que ha otorgado una mayor notoriedad de los medios (y de los hackers) en los últimos años.

Apple ya publicó hace poco más de un mes su lista de proveedores para aclarar las especulaciones que apuntaban a que los iPhones y iPads estaban fabricados por niños en jornadas de trabajo de 16 horas, ante lo que Tim Cook mostró su total indignación.
Foxconn ya ha subido los salarios en tres ocasiones desde 2010 cuando comenzaron a registrarse suicidios de empleados en sus fábricas, cifra que a día de hoy supera la veintena.