Este mes de octubre se cumplen veinte años desde la llegada de BT a nuestro país. Su director general en España, Portugal y Latinoamérica, Jacinto Cavestany, repasa para ComputerWorld la evolución de la compañía en este periodo y los objetivos que ésta se ha marcado para el futuro, siguiendo su estrategia de convertirse en una auténtica operadora de negocio.

En octubre se han cumplido 20 años desde que BT llegara a España. ¿Cómo ha evolucionado la compañía en este periodo?
La presencia de BT en España ha tenido dos fases. Una hasta el año 2000, caracterizada por el asentamiento en el mercado español, teniendo una presencia más bien representativa; aunque ya en 2000 fuimos los primeros en pedir una licencia para competir en el mercado de telecomunicaciones y estuvimos involucrados en los escarceos de Airtel. En la segunda fase, desde 2000, asentamos un modelo de negocio orientado a la gran empresa y a compañías de menor tamaño que demandan soluciones sofisticadas. Por ello, en los últimos nueve años hemos podido multiplicar por diez nuestro tamaño en el mercado español. Hemos pasado de facturar 60 millones de euros a 550 millones. El nuestro ha sido catalogado como uno de los procesos de éxito más importantes en BT Global Services.
Su estrategia ha pivotado en los últimos años en la convergencia y en la idea de convertirse en una operadora de negocio. ¿Seguirá siendo su línea a seguir?
Nuestro mensaje de operadora de negocio, muy enfocada a los servicios de TI en red, es lo que nos ha permitido alcanzar tanto éxito en clientes multinacionales y nacionales. En los últimos años hemos conseguido una cuota de mercado de casi el 21% en datos, según la CMT. Llevamos desde hace casi ocho o nueve años ganando uno, dos o tres puntos de cuota de mercado al año. El último año también lo logramos y esperamos tener una tendencia al alza. Y no sólo crecemos en el mercado de datos sino en todos los servicios profesionales que rodean las redes convergentes: seguridad, CRM... Con ellos aportamos una capa de valor por encima de los servicios de telecomunicaciones para empresas.
Sus dos primeros años al frente de BT España habrán sido complejos, debido a la crisis económica. ¿Cómo ha vivido esta etapa?
Son dos años en los que, como decía el presidente del grupo, hemos tenido que ordenar el crecimiento desaforado que habíamos tenido en los últimos cinco años: habíamos adquirido 17 empresas en todo el mundo –tres en España– y pasado en poco tiempo de ser una empresa de 500 millones de euros a una de 10.000. Además, en este periodo llegó la crisis. Ésta nos ha llevado a mantener la presión sobre el crecimiento aunque, en paralelo, ha habido un gran foco en la rentabilidad de las operaciones globales y por países. El año pasado, BT Global Services hizo una profunda limpieza financiera para empezar a partir de este año a dar resultados predecibles y alcanzar un objetivo de generación de caja neutro de modo que el año próximo podamos contribuir positivamente a los resultados del grupo BT, al que aportamos el 40% de la facturación. En cuanto al negocio en España en los dos últimos años, éste ha crecido. El año pasado un 3%, gracias a la buena marcha de nuestro negocio estratégico, que hará que alcancemos números negros. Este 3% de crecimiento es resultante de la marcha de dos negocios que se han comportado de forma muy distinta: el de empresas, nuestro negocio estratégico, que aumentó más del 10%; y el de reventa a otros operadores y el negocio de voz masiva, que se desplomó en ingresos en torno al 15-20% debido a la brutal caída del tráfico internacional generado por los emigrantes en España. Nuestra facturación estuvo cerca de los 550 millones de euros.
¿Y qué cifras esperan para este año fiscal, que se cierra en marzo de 2010?
Creceremos en torno al 8-11% en el mercado empresarial y seguiremos cayendo en torno al 10% en el de reventa a operadores y de reventa de voz, lo que nos llevará a crecer en total un 2-3% de nuevo. En suma: repetiremos el proceso del año anterior y seguiremos ganando mercado en empresas, lo que nos permite ir hacia un negocio más estratégico. Manteniendo niveles de facturación parecidos, la empresa de hoy no tiene nada que ver a la de hace dos años: alrededor de 60-70 millones de euros de negocio han pasado de ser generados por un negocio de riesgo a ser fruto de un negocio absolutamente core de la compañía.
Y su idea es potenciar más el mercado empresarial…
Sí, volcándonos más en este negocio estratégico, que ya supone un 70% de nuestro negocio [frente al 30% del negocio de reventa a otros operadores y de reventa de voz] conseguiremos no sólo no decrecer sino aprovechar mucho mejor el nuevo ciclo económico a mediados de 2010-2011.
Y en este negocio estratégico, ¿qué peso tiene la Administración? ¿Y las pymes?
El negocio de empresas proviene en un 90% de la gran corporación y en un 10% de pymes. De ese 90% casi la mitad son empresas del Ibex 35. El peso de la Administración es importante, un 15%. Nuestra propuesta al cliente es ser un socio tecnológico estratégico y a largo plazo. La prioridad es generar modelos de servicio muy sofisticados para empresas.
¿Cuál es el peso de su área de servicios?
Nuestros servicios de telecomunicaciones y de TI están muy imbricados. Todo está integrado en nuestros centros de servicios. Tenemos 600 personas prestando servicios en clientes y esta área supone un 15% de la facturación. El pasado año fue el negocio que más creció, un 40%. En cuanto a los centros de servicios, el grupo está yendo hacia una estrategia de disponer 15 o 20 centros globales que se puedan hacer cargo de servicios TIC 24/7 de multinacionales. En esta área vemos un potencial enorme de crecimiento.
Pero la competencia en servicios convergentes es dura. Telefónica ha hecho una fuerte apuesta...
La competencia es fuerte en todo, aunque ha bajado. Y a Telefónica, empresa que ha tenido gran éxito en el mercado residencial y que ahora entra en el negocio de servicios TIC para multinacionales, le llevará mucho tiempo tener éxito en esta estrategia. Hay una diferencia abismal entre su oferta y la nuestra. Telefónica ha ganado DHL, una operación que le ha dado imagen, pero hay que firmar muchos contratos así para alcanzar una facturación importante en este terreno. En cualquier caso, bienvenido a uno de los mercados más duros: servir a las empresas globales.
¿Funciona su negocio de OMV?
Lo seguimos manteniendo y tenemos clientes, aunque sí es ciert