Desde entonces, se han apagado muchos mainframes, hasta el punto de que, sólo el año pasado, las cifras que maneja HP sitúa en 60 los proyectos arrancados, de los que únicamente restan 10 por concluir. A pesar de esta década de trabajo intenso, ha sido en los tres últimos años cuando se han centralizado todos los esfuerzos, teniendo como resultado la construcción de, por ejemplo, un Centro de Excelencia para EMEA en Madrid o la reciente inauguración de un segundo centro, complementario, en Egipto.

El consultor MFA de HP en EMEA, Massimo Guarnieri, partícipe activo en más de una veintena de grandes proyectos, asegura que en los entornos mainframe la proporción del presupuesto que absorbe el mantenimiento supera el 70%, quedando restringida la capacidad de innovar en aplicaciones. Una ecuación a la que el salto a ‘sistemas abiertos’ puede cambiar los valores por un 55% destinado a innovación y un 45% al mantenimiento.
A esta circunstancia se suma el hecho de que “el incremento de MIPS que acusan las empresas año a año puede llegar a superar el 20% en algunos casos”, explica el consultor, “lo que se traduce en millones de euros en software y hardware”. Este aumento de los costes no se produce de manera tan notable en los ‘sistemas abiertos’, según Guarnieri. De hecho, el responsable de Marketing de Enterprise en HP para EMEA, Andrea Monaci, asegura que la reducción del TCO al saltar a los ‘sistemas abiertos’ puede llegar a alcanzar ahorros de entre el 50 y el 70%, siendo de unos 12 meses el tiempo medio de un proyecto de estas características.
Abordar un proyecto de estas características no es sencillo dada la criticidad de las aplicaciones que entran en juego. En este sentido, Guarnieri asegura que “no nos limitamos a realizar un estudio previo del entorno mainframe, si no de toda la infraestructura; sólo así es posible determinar con acierto cuál es la mejor plataforma hacia la que se debería migrar”. De hecho, durante la fase de preparación, sólo la definición de lo que HP denomina el Mainframe Roadmap Analysis, esto es, “el plan para eliminar el mainframe”, se extiende durante tres o cuatro meses.
Tracey Swales, directora de los Servicios MFA de HP para EMEA, explica al respecto que “los clientes nos están pidiendo Microsoft, porque su área técnica tiene un gran ‘expertise’ en esta área y no lo quieren desaprovechar”. Así, sólo en EMEA cuentan con más de 40 referencias con clientes como SAS o, incluso, la Bolsa de Londres, que tuvo que reescribir código.
Metodología y servicios
Massimo Guarnieri señala que “el cliente quiere un proveedor que cubra todo el proceso y nosotros somos capaces de hacerlo gracias a nuestro hardware, software, servicios y, además, nuestro ecosistema de partners que controlamos”. HP cuida especialmente este punto; tanto es así que a sus consultores de migración les exige un mínimo de experiencia de de 10 años en migraciones de mainframe y, en el caso de los consultores técnicos, al menos 25 años de experiencia con IBM y Unisys.
Un proyecto de ‘apagado de mainframe’ afecta a dos tipos de aplicaciones: los desarrollos a medida y los paquetes comerciales (SAP, Oracle, etc.). El primero de los casos es, sin duda, el más complejo, en el que se pueden optar por varias soluciones. “Cuando el coste es el principal vector del proyecto, un rehosting de la aplicación es lo más sencillo”, indica el consultor. Por el contrario, reemplazar el desarrollo a medida por un paquete comercial o, incluso, acometer un proceso de reingeniería incrementa tanto el coste como el tiempo y la complejidad del proyecto.
Uno de los puntos en los que Guarnieri hace especial hincapié es en “el gobierno del entorno resultante y la transferencia de conocimiento para ello”. Por este motivo, todos los miembros del equipo de proyecto –que puede llegar a superar las 15 personas- son locales, tanto en el área de consultoría como en la técnica. Al fin y al cabo, según el experto, “la fiabilidad del 99,999% del mainframe no se debe a la máquina en sí, si no a que se es riguroso con el ciclo de vida del software, el testing, la gestión de SLAs o la recuperación ante desastres”.