Equivale a unos 2.000 ordenadores tradicionales, que lo convierten en el Superdome de mayor memoria compartida por nodo de España y uno de los más potentes de Europa
Trujillo.- Trujillo (Cáceres) es conocida por ser cuna de conquistadores, y ahora la Junta de Extremadura, emulando a Francisco Pizarro, se ha propuesto conquistar la tierra de los supercomputadores. El pasado 4 de marzo, en un convento de la localidad, se abrían las puertas de la sala en la que, de forma temporal, se hospedará Lusitania, el nuevo superordenador extremeño, hasta que sea instalado de forma definitiva, casi con toda seguridad, en el Centro de Cirugía de Mínima Invasión de Cáceres. La gestión y acceso a Lusitania será gestionada por la fundación Computaex, organismo que se encuentra en la recta final de su aprobación por las autoridades, y el objetivo es que dé soporte tanto a las universidades como a las empresas y centros de I+D de la región y también del exterior. En palabras del presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, “nos hará más competitivos, pero Lusitania no debe ser una herramienta para el progreso de nuestra región. En un mundo tan globalizado como el actual debemos trabajar para que sea una herramienta que pueda ser utilizado por aquellos que puedan sacar el máximo rendimiento a escala científica, empresarial y formativa”. El supercomputador se enmarca dentro de la política de fomento de I+D+i del Gobierno extremeño, que ha destinado 7,7 millones de euros en este sentido.
Aplicaciones
El ruido ensordecedor de la sala en la que se encuentra Lusitania es provocado por los ventiladores que desde el suelo refrigeran el sistema, una molestia obligada si los 256 núcleos y diferentes componentes electrónicos de los dos HP Integrity Superdome desean mantenerse intactos y a pleno rendimiento. El superordenador se utilizará para dar soporte a diferentes campos de la ciencia. Destaca su potencial para el cálculo intensivo tanto para la comunidad investigadora como para la empresa extremeña, conectándose a las redes grid existentes en la actualidad. De este modo, las universidades, la comunidad científica y el mundo empresarial pueden acceder a Lusitania para abordar cálculos de altas prestaciones en áreas como ingeniería, física, química, biomedicina, bioingeniería, ciencias de la salud, astrofísica, nanotecnología, meteorología o climatología, entre otras.
Impulso a la I+D
Isidro Cano, director de supercomputación de HP, no pasó por alto las capacidades de Lusitania: “Ha sido construido sobre el buque insignia de HP, el Superdome, siendo el más grande de estos equipos, con 150 unidades instaladas en España. Con esta infraestructura se diseña el avión A380 en la factoría de Airbus en Getafe”.
Cano destacó también los progresos que se están realizando en el campo de la I+D: “La UE nos ha puesto los deberes y debemos aportar el 3% del PIB (Producto Interior Bruto) en Innovación y Desarrollo, un sector que ha generado 50.000 puestos de trabajo en siete años, según la prensa”.
Por su parte, el secretario de Estado de Investigación, Carlos Martínez, expresó la necesidad de fomentar los superordenadores: “Apostar por los superordenadores no es una opción, sino una obligación. Requerimos la ayuda de los ordenadores, hay que ser humildes en este sentido. Un supercomputador es un equipo que ayuda a la ciencia y resuelve la fatiga de los investigadores. Por eso España tiene especial interés en que lo que se hace en infraestructuras de investigación en las comunidades españolas y en Europa. Lusitania no es un hecho aislado, es un paso más de Extremadura para conseguir la excelencia tecnológica”.