España avanza paso a paso en la implantación de software libre

Hasta no hace mucho tiempo, el software no era un producto comercial tal y como se concibe en la actualidad, sino que era un valor añadido que los grandes proveedores de tecnología ofrecían a sus clientes. En ese contexto, los programadores y los desarrolladores compartían sus programas y no fue hasta los años 70 cuando las compañías comenzaron a ofrecerlos bajo licencia, forzando a los usuarios a utilizarlos sin posibilidad de cambio.
En los últimos años, cada vez son más las compañías y organizaciones que miran hacia ese modelo y deciden apostar por el software libre como vía de desarrollo de negocio. “El valor que el software abierto aporta al usuario, bien sea éste una empresa, una Administración Pública o un ciudadano, es evidente”, apunta José Manuel Rodríguez, director de software de Sun Microsystems Ibérica.
“Gracias a su coste inicial cero, facilita el acceso a las tecnologías de la información y colabora en la eliminación de la brecha digital. Sólo es necesario invertir dinero en estas tecnologías cuando se ha validado su valor y utilidad y es necesario tener el respaldo de una empresa que resuelva los posibles problemas. En definitiva, es la mejor vía para asegurar el ahorro de costes, democratizar el acceso a la información y no impedir nunca la libertad de elección del usuario”. Por su parte, Andrés Leonardo Martínez, responsable de la Comunidad Morfeo, que persigue la definición de estrategias para la innovación basadas en el licenciamiento libre de la tecnología, los beneficios del desarrollo de software libre frente a los del software en términos privativos son varios: “Unos de los principios de la Comunidad Morfeo es que el desarrollo de software libre constituye una estrategia eficaz para la creación de ventajas competitivas, incremento de la productividad y desarrollo económico. Este principio se sustenta en la idea de que la colaboración no competitiva permite el desarrollo de un ecosistema de producción tecnológica competitivo e innovador”, apunta.

Libertad de uso
El software libre hace referencia a la libertad de los usuarios para ejecutar, copiar, estudiar, cambiar, distribuir y mejorar dicho software; sin embargo, no siempre ha de ser gratuito ya que, aunque conserve su carácter de libre, puede ser distribuido comercialmente. En este aspecto, Rodríguez recuerda que es importante destacar también el tema de la innovación. “El hecho de que el software libre sea desarrollado en comunidad, y a escala mundial, garantiza que expertos y desarrolladores de todo el mundo están poniendo sus mayores innovaciones al servicio de estos desarrollos. Esto minimiza las posibles carencias de los resultados y dota de una gran vitalidad a su evolución, manteniéndolos permanentemente en la punta de la tecnología”.
En esta misma línea, también es importante diferenciarlo del software open source que, aunque comparte muchas características con el software libre, es sensiblemente diferente. Este último hace especial hincapié en los aspectos morales o éticos del software (libertad de modificar, distribuir, etc.), siendo el aspecto técnico algo secundario. Por su parte, el open source ve la técnica como objetivo, siendo la compartición del código fuente un medio para dicho fin.

Adopción en España
Según un estudio realizado por Red Hat sobre la adopción del open source entre 75 países de todo el mundo, España es el segundo país en la adopción de tecnologías de código abierto, sólo por detrás de Francia, y por delante de países como Alemania, Reino Unido y Estados Unidos. Este desarrollo se debe, en gran medida, a la implantación que está teniendo en el sector público, que ha ido incorporando, durante los últimos 10 años soluciones tecnológicas basadas en software libre. Así, administraciones regionales como la Junta de Extremadura o la Junta de Andalucía han articulado sus políticas de impulso de la Sociedad de la Información sobre el uso de tecnología libre. Además, y “aunque con una participación discreta, cuantitativamente hablando”, según Martínez, la comunidad de software libre nacional participa en proyectos destacados como Debian, Gnome o Netfilter. Sin embargo, y “a riesgo de ser controvertido, yo no diría que España es muy avanzada. El software libre ha sido empleado en programas de alfabetización digital, respaldado por las administraciones públicas y contamos además con normativa a nivel estatal y regional de respaldo”. Estas experiencias han sido referentes en el mundo entero. Sin embargo, según Martínez, “también hay fracasos como la inexistencia de una distribución Linux líder en castellano y un tejido empresarial incapaz de ofrecer servicios basados en software libre. Luego nos queda mucho por recorrer”.
A nivel de empresas, señala Santiago Madruga, director general de Red Hat Iberia, “aunque la adopción está siendo más progresiva, es difícil encontrar alguna gran empresa que no use algún tipo de software de código abierto. Dicho esto, la adopción del open source está más generalizada en sectores como el sector bancario, telecomunicaciones, distribución o turismo”.

Frenos
En la actualidad el desarrollo de software libre es fuerte y está consolidado, siendo capaz de responder a las necesidades de un enorme porcentaje de usuarios. No obstante, “el éxito obtenido ha llevado a buscar su réplica en otros escenarios y es aquí donde yo situaría el grueso de los obstáculos”, apunta Martínez. Para entender esto, es necesario comprender que hasta finales del siglo XX el desarrollo seguía líneas autónomas, trazadas en el ámbito de la comunidad, con prioridades diversas, pero dirigidas por las motivaciones exclusivamente técnicas. Sin embargo, “a comienzos del presente siglo se producen varios fenómenos que hacen cambiar el escenario de desarrollo de software libre. Uno es que la popularización del acceso a Internet abre las comunidades a usuarios no técnicos, que buscan aplicar la colaboración para desarrollar no sólo software sino contenidos y aplicar el modelo en sus entornos particulares”.
Por su parte, el director de software de Sun apunta como obstáculos “algunas percepciones erróneas que ciertos usuarios tienen sobre el software libre: Así, yo destacaría tres factores: la comunicación y entendimiento del modelo, la inseguridad de algunos usuarios y la necesidad de soporte de calidad”. Sin embargo, Madruga va más allá y apunta que el obstáculo que deben vencer las empresas es “el continuo y rápido ritmo de cambio y sus riesgos legales”.


Las cuatro libertades del software libre
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De acuerdo con la Free Software Foundation, el software libre hace referencia a la libertad de los usuarios para ejecutar, copiar, estudiar, cambiar, distribuir y mejorar dicho software. En concreto se refiere a cuatro libertades de los usuarios:
1.- Libertad de usar el programa con cualquier propósito.
2.- Libertad de estudiar el funcionamiento del programa y adaptarlo a sus necesidades.
3.- Libertad de distribuir copias con el fin de ayudar a otros usuarios.
4.- Libertad de mejorar el programa y hacer públicas las mejoras, de forma que toda la comunidad se beneficie.

Autor: Nuria Cordón. | Fecha: 10/05/2009  | Votos: 2

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